3 mitos sobre la traducción audiovisual

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Desde nuestra infancia hemos estado expuestos a multitud de películas y series infantiles. ¿Quién no ha visto El Rey León (1994) o los Teletubbies (1997). Si te paras a pensar, hemos disfrutado de estos productos audiovisuales en nuestra lengua materna. Normalmente, todo lo que consumíamos estaba doblado al español (ponemos este idioma como ejemplo) y, desde hace varios años, con la llegada de las nuevas plataformas audiovisuales, el catálogo lingüístico se ha ampliado.

¿Que la serie que acaban de estrenar es inglesa y estás aprendiendo ese idioma? Puedes escuchar el original y leer los subtítulos en español. ¿Que la peli de estas navidades es sueca y no entiendes ni papa de lo que te hablan en la versión original? Disfrútala con el doblaje en español.

A pesar de la enorme labor que hacen los traductores y traductoras audiovisuales para que disfrutemos de nuestras pelis y series favoritas en distintas lenguas, hay ciertos mitos que rodean a este sector. Y qué mejor manera de desmentirlo que en nuestro blog y a modo de lista de la compra, como más nos gusta. Acomódate en el sofá, pilla tu cubo de palomitas y descubre 3 mitos sobre la traducción audiovisual.

  1. Si la versión original y los subtítulos no coinciden es que están mal traducidos.

No, mi ciela. La traducción para el doblaje y la traducción para subtitulado son dos cosas muy distintas, ambas con unas pautas muy precisas que los profesionales de la traducción deben seguir. Para el subtitulado es necesario adecuarse al tiempo que el subtítulo aparece en pantalla y cada línea tiene un máximo de caracteres, como ejemplos principales, que condicionan la traducción. A su vez, la traducción para el doblaje se rige en parte por la sincronía labial de los personajes, los tiempos de intervención y el propio discurso. Evidentemente, esto provoca que ambas traducciones varíen y que no suelan coincidir. Además, tampoco se busca que sean iguales, puesto que no es un indicador de la calidad de la traducción del producto audiovisual.

2. Los traductores traducen siempre el título de las películas.

Otro tópico que no nos cansamos de escuchar. Aunque traducimos el contenido audiovisual, además de hacer otras funciones como la transcripción, el pautado, etc., en algunas ocasiones ofrecemos propuestas de traducción para el título de la película. En contadas ocasiones, hay que decir. Normalmente son los estudios quienes proponen un título en español, independientemente de si coinciden con el título original o no. En resumen, a menos de que nos pidan alguna propuesta o que ofrezcamos las nuestras, la última palabra la tendrá el estudio.

3. ¿Tú prefieres subtítulos o doblaje?

No te dejes llevar por esta dualidad tan rotunda. Antes de que te posiciones, consciente o inconscientemente, hay que aclarar que cada uno cumple una función muy específica y está dirigido a un público en concreto, además de que se usa en contextos distintos. A favor del doblaje podemos decir que facilita el acceso al contenido para aquellas personas que no pueden o no quieren leer subtítulos. Por una parte, el doblaje transmite una sensación de realidad y naturalidad, que hace que parezca como si la película estuviera rodada en tu idioma. Es un proceso en el que participan muchos profesionales (traductores, ajustadores, actores y actrices de doblaje, técnicos de sonido…) y por eso es más costoso y solemos verlo más en grandes productoras, cadenas de televisión, plataformas de streaming y estrenos de cine.

Por otro lado, los subtítulos te permiten escuchar las voces originales de tus actores y actrices preferidos sin perderte los matices de su interpretación original. También cabe destacar que en el aprendizaje de idiomas puede servir para poner en práctica la escucha del idioma que se está estudiando, «entrenar el oído» como solemos decir. Evidentemente, el subtitulado es un medio más barato de producir porque implica a menos personas, es más rápido y la distribución es más sencilla. Se utiliza más cuando, por motivos económicos o de tiempo, no se puede o no se quiere recurrir al doblaje. Así, solemos ver más subtítulos en lenguas minoritarias y en festivales de cine, por ejemplo, donde el montaje final de la película a veces llega el mismo día en que se estrena. En conclusión, no hay una que sea mejor que la otra ni resultan polos opuestos. Todo lo contario. Dependiendo del objetivo o del contexto en que lo veamos nos decantaremos por una forma u otra.

¿Ha sido duro leer estos 3 mitos? ¿Antes de conocer la traducción audiovisual pensabas así? ¡Con tranquilidad, que no vamos a pasarte el polígrafo! Como en muchas otras profesiones, el desconocimiento puede generar cierta desinformación y esto mismo ocurre con nuestro sector.

Sigamos dando a conocer nuestra profesión para evitar que proliferen estos mitos.

¡Hasta la próxima entrada!

5 CONSEJOS PARA TU DEFENSA DE TFG Y TFM

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Con el cierre de curso a la vuelta de la esquina, entramos al verano con bastantes ganas, para qué engañarnos. Tras un año académico de mucho esfuerzo y sacrificio, finalizamos nuestros estudios de grado o posgrado y eso significa enfrentarse al trabajo de fin de grado (TFG) o trabajo de fin de máster (TFM).

Hacer un trabajo de investigación no es tarea fácil. Requiere mucha destreza, constancia y organización. Como ya pudiste leer en nuestra entrada anterior, las citas bibliográficas son de los puntos más importantes en la redacción del trabajo escrito, pero… ¿qué pasa con las defensas?

Las defensas de TFG/TFM son presentaciones orales en las que se expone a modo de resumen el tema en el que has estado trabajando durante esos meses. Normalmente tienen una duración de 10 a 15 minutos y debes destacar los aspectos más importantes de tu investigación. Mucha información en muy poco tiempo. Sí, sabemos la presión que conlleva, pero ¡seguro que lo conseguirás!

Por eso, para ayudarte en la preparación de tu defensa, te traemos 5 #Istradconsejos para que bordes tu presentación y finalices el grado o el máster por todo lo alto. ¡Pilla papel y boli!

  1. Utiliza herramientas como PowerPoint o Prezi para que las diapositivas acompañen tu discurso verbal

Aunque sepas muy bien de qué vas a hablar y tengas una estructura clara en tu cabeza, te recomendamos que crees un soporte visual, tanto para ti como para el tribunal de la defensa. Con los nervios puede que se dejen ciertos datos en el tintero y, de esta forma, todo está bien fijado en la pantalla; con lo esencial, bastará. Como acabas de leer, puede que no necesites soporte visual, pero para las personas que evalúan tu trabajo es toda una ventaja: ver los puntos de los que hablas y tener elementos visuales ayudan a la comprensión.

2. Organiza tu discurso en función de la estructura de tu trabajo escrito

Realmente, para no perderte, lo mejor es que sigas la misma línea que en tu trabajo escrito, de esta manera irás punto por punto con un esquema bastante claro y visual de todo lo que has investigado hasta el momento. Te recomendamos que incluyas una diapositiva con toda la información sobre tu trabajo (título, nombre, tutor/a, fecha, etc.), otra con el índice que seguirás a lo largo de la presentación y, por último, una diapositiva de cierre en la que indiques el fin.

3. Incluye las partes más importantes y significativas de tu trabajo

Cada punto corresponderá con el índice que hayas establecido en tu trabajo escrito, pero aquí es donde ponemos toda la carne en el asador y, por consecuencia, todos los ejemplos y datos jugosos. Al ser un presentación para realzar tu investigación, muestra las conclusiones más interesantes y útiles, habla del proceso que has llevado a cabo (por ejemplo: si has traducido una novela y has tenido la oportunidad de contactar con el autor original, ¡indícalo!), de tu verdadera motivación al elegir ese tema en concreto.

4. Ten en cuenta el tiempo del que dispones para organizar el contenido

Como indicamos al principio, la defensa suele durar entre 10 y 15 minutos (todo depende las bases a las que esté sujeta tu grado o posgrado). Normalmente, se recomienda que dure entre 10 y 12 minutos, ya que en el directo suelen ocurrir algunos imprevistos o el ritmo que se utiliza es más lento del habitual. Si organizas la presentación y mides los tiempos, no tendrás problemas de reloj, así evitarás dejar información en el tintero.

5. Ensaya todas las veces que sean necesarias hasta que tu discurso suene natural y fluido

Parece un aspecto básico, pero de verdad que es necesario. Ensaya tu discurso para encontrar la mejor entonación, dicción y estructura. Si suena natural y fluido mantendrá la atención del tribunal, transmitirá el mensaje con seguridad y tendrá mayor aceptación que si escuchan un discurso plano durante 15 minutos porque —como sabes— se pierde la atención y el interés.

Sabemos que son momentos estresantes y agotadores después de tantos meses estudiando y redactando todo lo que has investigado, pero estamos seguros de que has aprendido mucho y has sacado muchas conclusiones en claro. Felicidades por haber llegado hasta aquí y mucha suerte en este último empujón.

¿Ya has apuntado estas claves para tu defensa?

¡Nos leemos en la siguiente entrada!

Biblio… ¿qué?: Normas APA

Foto de Sigmund en Unsplash

Y, sin darnos cuenta, va llegando el fin de curso. Ya has pasado las últimas pruebas y exámenes (depende de si estás cursando un máster, un grado o un experto) y ahora toca presentar un trabajo que englobe todo lo aprendido durante todo este tiempo. Puede agobiarte mucho, pero estamos seguros de que te irá genial. ¡Ya verás!

Como sabemos la presión que produce redactar tanto material y, sobre todo, que esté bien, queremos echarte una mano con una sección del TFM o TFG que siempre trae de cabeza a nuestro alumnado: la bibliografía.

La bibliografía es un apartado final dentro de un trabajo de investigación en el que se recogen todas las fuentes escritas, visuales y orales que han servido de referencia para desarrollar nuestro trabajo. Esto permite dar autoría a las obras que hemos utilizado, así como evitar el plagio y preservar los derechos de autor y propiedad intelectual. Por si no lo sabías, hay varias normas que rigen estas normas, entre las más famosas se encuentran las normas Harvard, Vancouver, APA, MLA, etc. Hoy, queremos hablarte de las normas APA. ¿Quieres saber más de estas normas? ¡Allá vamos!

Las normas APA (American Physcological Association) son un conjunto de indicaciones pensadas para establecer una serie de estándares o reglas comunes, con el fin de codificar varios componentes de la escritura para facilitar y ordenar los contenidos de un documento. Ofrece también la unificación de la bibliografía mundial, ya que si cada uno escribiéramos como nos parece, la tarea de buscar documentación para nuestros propios trabajos sería casi imposible.

Por eso, para que tengas la mejor puntuación posible en tu trabajo de investigación, te explicamos brevemente las principales claves para redactar la mejor bibliografía posible.

Formato del documento

  • Tamaño:  12 puntos
  • Fuente: Times New Roman
  • Alineación: Izquierda
  • Interlineado: 2 puntos
  • Sangría: 1,27 cm

Estructura

  1. Portada
  2. Resumen/Abstract
  3. Cuerpo del documento (introducción, método, resultados y discusión)
  4. Referencias
  5. Tablas y figuras
  6. Anexos

Referencias bibliográficas

  • Cada referencia va en forma de lista con sangría de 1,27 cm
  • Elementos básicos: información del autor, fecha de publicación, título de trabajo e información de la fuente
  • Se ordenan alfabéticamente. Si un mismo autor tiene varias obras se ordenará por año de publicación

Citar distintas referencias

  • Libro
    • Libro impreso: Apellido, N. (año). Título del trabajo. Editorial
    • Libro en línea: Apellido, N. y Apellido, N. (año). Título del libro. Editorial. URL
    • Libro con editor: Apellido, N. (Ed.). (año). Título del trabajo. Editorial
    • Capítulo de un libro con editor: Apellido Autor, N. (año). Título del capítulo o entrada en N. Apellido Editor (Ed.), Título del libro (xx ed., Vol. xx, pp. xxx-xxx. Editorial
  • Revista
    • Revista digital: Apellido, A., Apellido, B. y Apellido, C. (año). Título del artículo específico. Título de la Revista, Volumen (número de la revista), número de página inicio – numero de pagina fin. URL
    • Revista impresa: Apellido, A., (año). Título del artículo. Título de la revista, volumen, páginas
  • Página web
    • Sitio web institucional: nombre del instituto/empresa al que haga referencia, (Fecha). Título del apartado de la web o sección que quieras mencionar. URL
  • Diccionario
    • Impreso: igual que un libro impreso
    • En línea: Nombre del diccionario. (año). En editorial del diccionario. Recuperado en fecha, de URL
  • Redes sociales
    • Apellido, N. [@Usuario]. (Fecha). Primeras 20 palabras del tweet o publicación como título. [Vídeo/imagen adjunta, si es el caso]. Red social. URL

¿Un poco más sencillo ahora? ¡Esperamos que sí! Es cierto que dependiendo del tipo de recurso que utilices para documentarte tendrás que utilizar una u otra manera de redactar la bibliografía, pero en este artículo hemos destacado las principales.

Evidentemente, si aún tienes dudas, compartimos contigo esta y esta otra fuente en las que podrás profundizar más y resolver el resto de dudas para redactar una bibliografía de 10.

Suerte y, por supuesto, muchísimo animo. ¡Ya queda menos!

Redacción del lenguaje deportivo

Foto de Braden Collum en Unsplash

Con tantos eventos deportivos y con el mundial de fútbol a la vuelta de la esquina es posible que veamos anuncios sobre las competiciones por todos lados. Si ves el telediario, las noticias deportivas nos detallan las novedades cargadas de mucho léxico especializado, ya sea baloncesto, Fórmula 1, ciclismo o tenis. Si lees el periódico encontrarás muchas palabras que asocias a distintos deportes y que seguro que su presencia entorno a un texto en español no te supone seguramente ningún problema, pero para los profesionales del lenguaje es todo un campo de investigación. Para entenderlo mejor, vamos a desmenuzarlo.

¿Qué es el lenguaje deportivo?

Es la expresión oral del contexto deportivo que ayuda a comprender mejor cualquier tipo de actividad física y desemboca en la comunicación profesional. Lo más interesante: proporciona nuevas corrientes estilísticas y también representa culturalmente a muchas sociedades y culturas. ¿Te has parado a pensar alguna vez cuántas expresiones deportivas utilizamos en nuestro día a día?

Características

Si tuviéramos que destacar la principal característica del lenguaje deportivo podríamos darle una medalla olímpica a los extranjerismos. Sí, sí. Si te das cuenta no paramos de escuchar términos extranjeros en un discurso deportivo. Y, como ocurre en otras temáticas, predominan los anglicismos. ¿Quieres unos ejemplos?

El estadounidense Josef Newgarden (Team Penske), que comenzó desde la ‘pole position‘, firmó la cuarta plaza a 10.6 segundos de Will Power. (Mundo Deportivo)

En este ejemplo vemos claramente como se utiliza pole position en vez de primera línea de salida/parrilla, además, utilizan el punto para separar los decimales por influencia de la lengua inglesa.

Russell aparece como el tercer mejor piloto del curso en el ranking de la F1. (AS)

En este otro ejemplo parece que no se llevan bien con las cursivas cuando se tratan de extranjerismos (o comillas angulares en su defecto). ¡Recuerda! Hay opciones como clasificación que pueden sustituirse para este tipo de anglicismos, muy comunes cuando estamos hablando sobre deportes. (Aclaración: al ser una cita va en cursiva y, para marcar el extranjerismo tendremos que escribirlo en redonda).

A la cola del pelotón tenemos los famosos sinónimos, los errores y dudas sobre el género del léxico deportivo o sus plurales y la aparición de vulgarismos, típicos de la jerga periodística.

Para aclarar un poco más las dudas, la Real Academia Española y la Fundación del Español Urgente se han asociado para luchar contra estas diferencias entre términos.

Una de sus primeras actuaciones fue aclarar los términos de doble acentuación, es decir, aquellos términos que pueden llevar tilde o no (como más te guste). Algunas de ellas son: beisbol/béisbol; futbol/fútbol; Karate/Kárate; olimpiada/olimpíada, etc. Pero algo que nos gusta mucho es su clara posición ante el abuso de extranjerismos (anglicismos en su mayoría). Estos defienden que no es necesario el uso de estos barbarismos y que se prefiere la fórmula en español. Algunas alternativas son «aficionado, dopaje y foto de llegada» para amateur, doping y foto finish.

Pero el lenguaje no termina ahí. Cada día utilizamos más expresiones deportivas… ¡más de lo que imaginamos! A ver si te identificas con algunas de estas:

  • Tirar balones fuera (fútbol)
  • Tener más moral que el Alcoyano (fútbol)
  • Tirar la toalla (boxeo)
  • Estar contra las cuerdas (boxeo)
  • Recibir un golpe bajo (boxeo)
  • Salvarse por la campana (boxeo)
  • Quedarse fuera de juego (fútbol)
  • Dejar todo en tablas (ajedrez)
  • Ser de piñón fijo (ciclismo)
  • Pillarse un rebote (baloncesto)

¿Te han sorprendido estas expresiones? El lenguaje deportivo define nuestra cultura, los gustos y expresiones de diferentes personas y comunidades. Aprendamos de ellas y también cómo escribirlas correctamente.

Si quieres saber saber algunas claves de redacción sobre el lenguaje deportivo, en concreto el tenis, te recomendamos que veas nuestra última publicación en redes sociales.

¡Hasta la próxima entrada, deportista!

Emprendimiento para traductores

Foto de Dayne Topkin en Unsplash

Cuando hablamos de emprendimiento podemos abarcar muchos factores que debemos tener en cuenta al plantearnos por dónde empezar. Por eso, vamos a enumerar varios pasos esenciales:

  1. Define tu trayectoria y tus especialidades

De nada sirve ir dando palos de ciego cuando hemos terminado nuestros estudios y no sabemos hacia dónde tirar. Estudia tu situación y decide si quieres trabajar por cuenta ajena o como profesional independiente. Parece una tontería, pero conocer qué es lo que quieres o qué es lo más te conviene puede ahorrarte mucho tiempo.

Si ya hemos decidido esto, piensa en qué ámbitos te gustaría trabajar (¿eres más de traducción jurídica o se te da mejor y te gusta la biosanitaria? ¿Prefieres el ámbito académico o quieres trabajar en esa agencia? Dependiendo de tus gustos podrás definir mejor a qué especialidades dirigirte y, con dirigirte, no referimos a estudiar y ampliar tus conocimientos sobre este campo o para enfocar tu búsqueda de mercado. ¡Haz una lista para tenerlo presente!

2. Prepara toda la artillería: la «documentación»

Antes de enviar correos por diestro y siniestro, es muy importante que tengas todos los documentos que suelen pedir para contactar con tus clientes/empleadores. Estos documentos suelen ser el CV (si no sabes muy bien cómo hacerlo, aquí puedes averiguarlo), un portfolio donde se especifique detalladamente todo el trabajo que has hecho hasta el momento y una carta de presentación (no lo piden en todos sitios, pero está bien tenerla por si es el caso).

3. Base de datos: la mejor aliada

¿Seguro que puedes acordarte de todas las empresas con las que te has puesto en contacto? ¡Imposible! Nadie puede acordarse de tantas empresas, datos y teléfonos. Por eso, qué mejor forma de acordarse que recopilando todo en una base de datos. ¡Que no cunda el pánico! Puedes hacerla directamente en una hoja de Excel, así será práctica y útil (que de eso se trata). Allí tendrás un registro exhaustivo de tus posibles clientes, las empresas con las que has contactado, si te han respondido o no, la fecha de la última vez que te pusiste en contacto con ellos, etc. Todo a tu gusto y adaptado a tus necesidades, ¿suena bien, verdad?

4. Asociarse para estar en comunidad

Se dice por ahí que la profesión de la traducción es algo solitaria (que desde aquí lo desmitificamos), pero si perteneces a una asociación vas a tener más compañeros/as que están en la misma situación que tú. Formar parte de una asociación te permite conocer más aspectos de la profesión, te ayudan con temas fiscales e incluso hay listas de distribución. Dependiendo del sector de la traducción al que te dediques te puedes asociar a una o a otra. ¿Las principales? En España tenemos a Asetrad, ATRAE, ACE Traductores y UniCo. Hay muchas más, pero de esto ya hablaremos en otra ocasión.

5. Fiscalidad

Emprender significa invertir y conocer muy bien los números para que no perder dinero; por eso, te recomendamos que estés al tanto de cuáles son las vías fiscales por las que debes tirar para trabajar legalmente. Evidentemente, si trabajas por cuenta ajena no tienes por qué preocuparte tanto, ya que la agencia o empresa para la que trabajas se encarga por ti, pero, si por el contrario, eres profesional independiente tendrás que gestionarlo todo tú. Si no te atreves porque los números no son lo tuyo, te recomendamos que delegues en la figura de un gestor/a financiero/a para llevar todo el papeleo con Hacienda y la Seguridad Social, así como con las declaraciones de la renta y las trimestrales. Nada mejor que tener una asesoría con un profesional para que nos guíe en nuestro camino como profesionales.

¿Mucha información de golpe, no? Tranquilidad. Emprender es un camino lleno de baches, pero también de aprendizajes y superación. Todo lleva su tiempo, pero estamos seguros de que lo conseguirás. ¡Mucho ánimo y esperamos que te haya servido esta información!

¡Hasta la próxima entrada!

Traducción institucional, ¡vamos a conocerla!

Foto de Frederic Köberl en Unsplash

Seguro que en algún punto de tu trayectoria como estudiante te imaginaste traduciendo en la ONU o en el Parlamento Europeo. ¿Quién no? Cuando avanzan los cursos, nos damos cuenta de que ese sueño puede ser no tan realista y nos desviamos hacía otras especialidades más accesibles o que son más afines a nuestros gustos y objetivos, pero ¡que no te engañen! Claro que es posible ser traductor/a institucional.

¿Qué es la traducción institucional?

Brevemente, podríamos definirla como una tipología textual que converge la política, la economía, la educación social y humanitaria. Realmente es una tipología que engloba muchos sectores, la característica que la diferencia del resto es que va dirigida a instituciones u organismos oficiales.  Un ejemplo de estas tipologías podría ser los textos de ONU Mujeres (centrados en el desarrollo de las mujeres) y la OIT (Organización Internacional del Trabajo); ambos sectores corresponden a instituciones, por lo que se practicaría la traducción institucional. ¿Nos situamos ahora?

¿Y cómo podría acceder a este tipo de traducción?

Como decíamos antes, podemos visualizarnos en el Parlamento Europeo traduciendo, pero la realidad es muy diferente, ya que podemos traducir textos institucionales desde el despacho de nuestra casa. Esto es posible porque muchas agencias de traducción trabajan directamente con estos organismos o, si no queremos trabajar para una agencia, podemos optar a la organización directamente. Pero para que entendamos en qué sectores se pueden clasificar, os presentamos esta pequeña lista, en la que podremos dividirlos por organismos públicos y privados:

Organismos estatales (públicos)

  • Ministerios
  • Ayuntamientos
  • Administración pública
  • Juzgados
  • Cuerpos de seguridad
  • Autoridades aeroportuarias

Instituciones internacionales

  • ONU
  • Embajadas y consulados
  • Comisión Europea
  • Parlamento Europeo
  • Tribunal de La Haya
  • Comité Económico y Social
  • Organizaciones no gubernamentales y entidades de cooperación internacional

Entidades del sector privado

  • Inmobiliarias
  • Notarías
  • Bancos
  • Bufetes de abogados
  • Aseguradoras
  • Ferias y convenciones

¿Ves cómo hay más allá de la ONU y la UE?

Aun así, ambos organismos tienen muchos recursos lingüísticos, documentación y libros de estilo muy útiles tanto para nuestras traducciones como para prepararnos para ser traductores oficiales en sus instituciones. Si estos recursos son escasos para ti, ¡no te preocupes!, en nuestra última publicación añadimos algunos más.

También, la página web de la RITAP (Red de Intérpretes y Traductores de la Administración Pública) tiene una sección dedicada a la traducción institucional, con amplia información sobre las características de su ejercicio en España.

Si estás pensando especializarte en traducción institucional y el sueño de ser traductor de la ONU o de la UE no se ha quedado dentro de las aulas y aún te persigue, desde ISTRAD no podemos más que animarte a que eches un vistazo a alguno de nuestros cursos preparatorios para acceder a estos organismos.

¿Conocías todos estos aspectos de la traducción institucional? Cuéntanoslo por aquí o a través de nuestras redes sociales.

¡Hasta la próxima entrada!

Facturas… ¿Por dónde empezar?

Foto de FIN en Unsplash

Ya hemos acabado nuestra formación, enviado currículums y, por fin, uno de esos múltiples posibles clientes nos contacta para ofrecernos un proyecto. ¡Nuestro primer encargo como profesionales!

Además de la ilusión innata que tenemos por ese nuevo logro en nuestra carrera, nos esforzamos en terminar el trabajo lo mejor posible; a fin de cuentas, queremos que nos vuelvan a dar trabajo. Pero, llega el momento que más tememos, y más si los números no son lo nuestro. La temida FACTURACIÓN.

Preparar las primeras facturas puede ser una odisea. ¿A este cliente le cobro el IVA? ¿Por qué a este otro no? ¿Hay diferencias entre un particular y una empresa? ¿Qué pasa con los impuestos en Canarias?

¡Que no cunda el pánico!

Lo primero de todo es pedir al cliente todos los datos necesarios para, posteriormente, rellenar todos los campos que necesitamos completar. Lo más práctico es crear un tipo de plantilla de factura (por cliente o por especialidad, como te resulte más cómodo) e ir reutilizándola en cada encargo que nos asignen. De esta manera, ahorraremos tiempo y calcularemos el total de forma mucho más rápida y automática.

Datos imprescindibles:

  • Datos fiscales del cliente: nombre y apellidos si es un particular o razón social (denominación oficial de una empresa) si se trata de una empresa.
  • Domicilio fiscal del cliente (dirección).
  • NIF (para particulares) o CIF (para empresas).
  • Datos fiscales del emisor: tu nombre y apellidos o el nombre de tu empresa, la numeración de la factura, la fecha de emisión*, el concepto de la factura (por ejemplo: traducción turística EN>ES) y el tipo impositivo (IVA e IRPF).

*Aunque no es obligatorio, se recomienda incluir la fecha de vencimiento de la factura.

¿Qué criterios aplicamos para el IVA e IRPF?

Es más sencillo de lo que parece, lo prometemos. Que lleve IVA o no dependerá del cliente:

  • Sí lleva IVA cuando el cliente es español, pero no lleva IVA cuando su domicilio fiscal está en Canarias, Ceuta o Melilla.
  • No lleva IVA si el cliente es de la Unión Europea, siempre que sea una empresa u otro autónomo y que tanto el cliente como tú estéis dados de alta como operadores intracomunitarios.
  • No lleva IVA si el cliente está fuera de la Unión Europea.

¡Importante! Depende de lo que traduzcamos lleva IVA o no. Si traducimos una obra literaria, científica o artística sujeta a derechos de autor está exenta de IVA, según el artículo 20 de la Ley 37/1992 de 28 de diciembre.

¿Y qué pasa con el IRPF?

Todo dependerá del modelo al que nos hayamos apuntado cuando nos dimos de alta en Hacienda, al elegir el epígrafe del IAE profesional. Pero, por norma general, para los traductores autónomos debemos aplicar el IRFP de la siguiente manera:

Sí se aplica el IRPF cuando:

  • somos autónomos dado de alta como actividad económica profesional y emitimos la factura a una empresa u otro autónomo.

No se aplica el IRPF en la factura cuando:

  • somos autónomos dado de alta en actividad económica no profesional,
  • siendo autónomos emitimos una factura a una persona física sin actividad económica,
  • somos una sociedad o empresa,
  • emitimos una factura a un cliente fuera de España.

Toda esta información está más detallada en los modelos 036/037 de la Agencia Tributaria.

Zanjado el tema de los impuestos, no podemos olvidarnos de incluir el método de pago, así como facilitar los datos bancarios y el plazo para que nuestros clientes nos abonen el importe.

Esperamos que con estas pequeñas aclaraciones el facturar no dé tanto miedo como parece; además, poco a poco se irá convirtiendo en una tarea más automatizada, pero de suma importancia.

Si te interesa volcar y generar todas las facturas y datos en un software o aplicación, te recomendamos algunas como A3factura, FacturasCloud, Quipu o Holded, seguro que son de ayuda.

Ahora bien, si el flujo de trabajo es muy continuo y tenemos mucha actividad de facturación o, por el contrario, nos cuesta muchísimo comprender todos estos conceptos, será el momento de incorporar en nuestras vidas la figura de gestor… seguro que dormiremos con más tranquilidad.

¡A facturar que es gerundio!

La organización: esencial para todo profesional

Cuando nos convertimos en traductores y traductoras profesionales tenemos a nuestra disposición todas las pautas y conocimientos para desarrollar nuestro trabajo: sabemos cuál es el proceso que debe seguir una traducción, contactamos con los clientes y buscamos la mejor manera de prosperar con nuestro incipiente negocio. Pero poco se habla de la productividad y la organización que debemos seguir para que todo salga adelante.

Se oye por ahí que para ser eficaz, profesionalmente hablando, (y sobre todo si realizamos una actividad laboral autónoma o ejercemos como profesionales independientes) es esencial saber organizarse y llevar un control de todo, como si fuera un superpoder imprescindible. Pues sí, por la cuenta que nos trae. Ser freelance no es tarea fácil porque, además del propio trabajo, tendremos que afrontar muchas responsabilidades y responder ante ellas.

Por ello, queremos darte una serie de consejos para que optimices tu trabajo, mejore la calidad de tus servicios y, por supuesto, aumente tu rendimiento y productividad.

Tareas pendientes, documentos, correos, notas… ¿Qué hago con tanto lío?

Para organizarnos, qué mejor que una agenda donde puedas apuntar todas las fechas, ideas, reuniones y encargos pendientes.

Si eres más tradicional, te recomendamos que mires agendas de día por hoja y, por supuesto, que se ajuste más a tus necesidades y a tus gustos. ¡Seguro que encuentras algo!

Por el contrario, si eres una persona práctica, multitareas y con muchos dispositivos te recomendamos te recomendamos una aplicación en línea con la que puedas controlarlo desde cualquier lado y en cualquier circunstancia. Si es lo que buscas, pero no conoces ninguna que pueda ser útil, te recomendamos:

  • Any.do es un gestor de tareas muy completo que incluye calendarios, listas, recordatorios, agenda y planificadores diarios.  Puedes actualizar tus progresos por colores y dividirlos en distintas secciones. ¡Gratuita y muy completa!
  • Todoist es similar a Any.do, aunque aquí podrás jugar mucho más con colores y etiquetas. Eso sí, si te declaras totalmente fan de las gráficas y las estadísticas, esta herramienta te las hará por ti.
  • Hay otras como Notion o Google Calendar. ¡Échales un vistazo para saber cuál es tu alma gemela!

Me distraigo fácilmente y acabo mirando el móvil cada 5 minutos. ¿Qué puedo hacer?

Con tantas tareas y cosas en la cabeza es normal que a veces vayas como pollo sin cabeza y dejes algunas tareas a medias. Otras veces, el estrés, el cansancio o el aburrimiento nos llevan a distraernos con nuestro alrededor o con las redes sociales, nuestro enemigo para la productividad.

La capacidad de atención ronda los 20 minutos seguidos, aunque no es un número exacto ni universal. Cada persona tiene un límite de atención y esto dependerá de tus hábitos. Eso sí, se recomienda un pequeño descanso cada cierto tiempo para evitar la saturación, el agotamiento mental, visual y corporal. Por eso, te recomendamos la extendida técnica pomodoro, método de gestión de tiempo que cronometra 25 minutos para realizar tareas.

Si, por el contrario, trabajar con una cuenta atrás no te impide procrastinar, necesitas Forest, una aplicación en la que plantas un árbol y crece a medida que cumples tu objetivo en el tiempo que te has marcado y sin usar el móvil. Si sales de la aplicación y miras otra (como Instagram, por ejemplo) el tiempo se para y el árbol morirá. ¿Buena técnica, verdad?

Tengo un equipo de trabajo y me cansa enviarles correos, ¿alguna idea?

No digas más, Trello es una buena herramienta de gestión de proyectos (intuitiva y gratis, lo prometemos). A través de un tablero podemos ir añadiendo tareas, participantes, compartir el progreso e incluso etiquetar a los participantes.

Toggl es otro ejemplo de herramienta para gestionar proyectos. Con ella podrás registrar las tareas en la que trabajas, cronometrarlas, asignar proyectos y clientes. ¡Muy sencillo!

En definitiva, si hay algo en lo que debemos prestar atención cuando proyectamos unos objetivos como autónomas es la productividad. En función de esta podremos aceptar más proyectos o tener mayor calidad de vida, sufrir menos cacaos mentales y simplificarnos la vida. ¡Todo ventajas!

¿Conocías alguna de estas herramientas?  ¡Cuéntanos por redes sociales!

Sevilla en primavera, Sevilla de Feria

Empieza la primavera en Sevilla y, desde el primer día, ya apuntamos en el calendario las fechas para la Feria de Abril. Bajamos el traje de flamenca del altillo, ponemos a punto el traje de chaqueta y nos vamos para el Real. A modo de curiosidad, la Feria de Abril dio comienzo en 1846 como una simple feria de ganado, pero, con los años, se desarrolló hasta lo que conocemos ahora.

Como cada año, Sevilla se viste una semana entera de lunares, farolillos y sevillanas. Seguro que, si es la primera vez que vas, encontrarás o escucharás muchas palabras demasiado extrañas porque, aunque es conocida mundialmente, tiene un lenguaje propio que puede llevarte a la confusión. Y por ello, quien mejor que unos lingüistas para abrirte un mundo de palabras para que en esta Feria no te pierdas cuando te expliquen algo.

Diccionario de la Feria de Abril:

  • Albero: Si ya se te han manchado los zapatos de tierra o polvo amarillo… eso es el albero. Tierra de color amarillo que cubre la calzada, y es la misma que se utiliza para las plazas de toros.
  • Alumbrado: Toda la iluminación del recinto ferial. El sábado tiene lugar la inauguración de la Feria y arranca la conocida «noche del pescaíto».
  • Calle del Infierno: Así llamamos en Sevilla a la famosa calle de las atracciones de la Feria. Tiene ese nombre debido a la gran cantidad de luces y ruido que forma esa gran concentración de cacharritos. Intenta hablar en la calle del infierno… verás como no podrás enterarte de nada.
  • Caseta: Lugar de reunión de amigos y familiares en el recinto. Todas están provistas de comida y bebida, buena música y espacio para bailar. Eso sí, las hay públicas y privadas. Para entrar en las privadas, tendrás que tener una invitación o pertenecer a un grupo que pague anualmente para tener ese espacio; por el contrario, si vienes de visita o no te lo puedes permitir, hay muchas casetas en las que la entrada es gratuita y están financiadas por partidos políticos, asociaciones y organismos públicos, entre otros.
  • Distritos: Casetas públicas ubicadas en varias calles del recinto donde se puede entrar sin invitación.
  • El pescaíto: Evento que da el pistoletazo de salida a la semana de Feria. Esa noche, la gente se reúne en las casetas o en sus casas y cenan pescado frito, típico en esa noche.
  • Faltriquera: Bolsa pequeña que se ata a la cintura y se lleva colgando bajo la falda del traje de gitana o bolsillo de la propia falda o vestido para guardar lo esencial para la Feria.
  • Fino: Vino con denominación de origen de Jerez y de El Puerto de Santa María que se bebe mayoritariamente en la Feria.
  • Mantón: Pañuelo rematado con flecos que llevan las mujeres en los hombros para adornar su traje de flamenca.
  • Portada: Es la entrada «oficial» al recinto. Cada año, el diseño está inspirado en un motivo o monumento de la ciudad diferente. Si te estás preguntando cuál es el diseño de este año: el edificio regionalista del Hotel Alfonso XIII. Eso sí, especifica en qué parte exacta vas a reunirte con tus amigos porque también es el lugar de encuentro de todo el mundo y siempre está abarrotado.
  • Real: En alguna ocasión escucharás «vamos para el Real». No te pienses que es un edificio de la realeza ni nada por el estilo, ¡para nada! Se le llama así por el real (25 céntimos de peseta) que cobraban los cocheros para trasladar a la gente a la Feria. Antiguamente se designaba a todo el área. Después sirvió para denominar el paseo principal por donde pasean los coches de caballos.
  • Rebujito: Bebida típica resultante de la mezcla de vino manzanilla o fino con un refresco de lima-limón gaseoso, como Sprite o 7 Up. ¡Ten cuidado con esta fresquita bebida, que puede ser traicionera!
  • Tablao: Zona entarimada de la caseta, generalmente en el espacio central, destinada al baile de sevillanas. Si eres de bailar… ¡ese es tu sitio! Si no, consigue una silla cerca del tablao y deléitate con el movimiento de los volantes y el arte de las flamencas.
  • Traje de flamenca o vestido de gitana: Como ya habrás visto, las mujeres se visten con estos trajes tradicionales adornados de mantoncillos, flores, pendientes, zapatos de esparto… ¡Es el único vestido tradicional que cambia con las modas! Las mujeres de los campesinos sirvieron de inspiración para el que posteriormente sería el traje de flamenca. Se dieron cuenta de que la bata de faena ceñida a la cintura y los bajos con volantes estilizaban el cuerpo femenino.

En resumen, utilizando estos vocablos no te perderás ningún detalle en cuanto hables con la gente en la Feria. Descubrir algunas curiosidades también ayuda a contemplar ciertos lugares con más entendimiento, pero lo que es seguro es que la Feria de Abril es un lugar de costumbres, con un esplendor visual, calidad gastronómica y festividad de interés cultural.

Para saber lo que es la Feria tienes que vivirla. ¡Nos vemos en la Portada!

¿Qué son y para qué sirven las certificaciones ISO 9001:2015 y UNE 66181:2012?

Hace algún tiempo, publicamos que habíamos obtenido ambas certificaciones. De primeras, suena a chino, pero seguramente no habrá sido la primera vez que hayas visto este tipo de certificaciones en ciertas empresas. ¿Te has preguntado alguna vez para qué sirven o por qué son necesarias?  

Para empezar, en pleno siglo XXI, la calidad es uno de los principios más importantes de una empresa y está directamente ligado al éxito y crecimiento de esta. Por este motivo, se constituyó la ISO (International Organization for Standardization), para establecer de manera efectiva un Sistema de Gestión de la Calidad. Está constituida por diferentes códigos que corresponden a un tipo de calidad específica y focalizada en distintos sectores.

En primer lugar, el año pasado (2021) obtuvimos la norma ISO 9001:2015. Esta es una norma reconocida a nivel internacional para sistemas de gestión de calidad y la emitimos a través de SGC. A grandes rasgos, esta es la certificación más utilizada y expedida en todo el mundo.

¿Y para qué sirve? Pues su objetivo es asegurar un enfoque lógico a la gestión de su organización que satisfaga a sus clientes y partes interesadas. En nuestro caso, lo conseguimos por el diseño, desarrollo e impartición de formación de posgrado presencial y a distancia (e-learning)

¿Qué beneficios tiene?

  • Relaciones mejoradas entre el personal de ISTRAD, el alumnado, los docentes, las entidades y, en definitiva, todas las personas implicadas en nuestros proyectos.
  • Cumplimiento legal.
  • Gestión de riesgos mejorada.
  • Credenciales comerciales probados.

Por otra parte, nos encontramos la certificación UNE 66181:2012. Con ella, pudimos acreditar la calidad de nuestra formación virtual. Pretende ser una guía para que los alumnos y alumnas identifiquen las características de las acciones formativas virtuales y puedan seleccionar las ofertas académicas que mejor se adapten a sus necesidades y expectativas. Para conseguirla, se evalúan tres niveles:

  • Nivel de empleabilidad: la capacidad que tiene la formación para incidir en la integración del alumno en el  mercado laboral o mejorar la condición existente. La componen diferentes parámetros como el reconocimiento de la formación por el mercado laboral, el reconocimiento de la formación por las autoridades y por la entidad suministradora de la formación y, por último, el reconocimiento internacional
  • Nivel de la metodología de aprendizaje:  se tiene en cuenta el diseño didáctico-instruccional, el método y las herramientas de evaluación, las actividades de aprendizaje, la interacción entre los agentes implicados en el proceso formativo y el propio entorno de aprendizaje.
  • Nivel de accesibilidad: condición que debe cumplir las acciones formativas y sus soportes para que sean comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas incluyendo criterios de integración de diversidad funcional.

Para conseguir estas certificaciones ha sido necesario un montón de trabajo, por eso nos enorgullece este reconocimiento. Ha sido el fruto no solo de nuestro trabajo y nuestras ganas, sino también de nuestra pasión por la traducción y la docencia. La motivación nos lleva a mejorar cada día en lo que hacemos y en buscar nuevos proyectos para formar a nuestros alumnos y alumnas bajo una marca de calidad y profesionalidad.

¿Crees que las certificaciones de calidad son importantes para todas las empresas e instituciones?

¡Hasta la próxima entrada!