¿Cuáles son las fases por las que pasa un proyecto de traducción desde que llega a la empresa de traducción hasta que lo recibe el cliente? ¿Qué perfiles profesionales participan en cada fase? ¡Hoy te lo contamos!
Fase de ventas
En primer lugar, como es evidente, se da la fase de ventas. Esta es la fase en la que la empresa de traducción capta o recibe el proyecto de traducción por parte del cliente. Encontramos dos perfiles profesionales propios de la fase de ventas:
El vendor manager se encarga de mantener y ampliar las relaciones con proveedores lingüísticos. Además, gestiona un tema muy importante y delicado dentro de un proyecto de traducción: las tarifas. En resumidas cuentas, el vendor manager es el perfil por excelencia que lleva el control de la fase de ventas.
El gestor de cuenta o account manager lo encontraremos solo en algunas empresas. Este perfil se encarga de algún cliente o proveedor concreto y supervisa todo el proceso de traducción del proyecto encargado por dicho cliente o proveedor.
Fase de producción
La fase de producción es la que sigue a la fase de ventas. En esta fase se gestiona la actividad de traducción propiamente dicha y se elabora el producto final. Encontramos diferentes perfiles profesionales dentro de la fase de producción:
El gestor de proyectos o Project Manager (PM)gestiona el proyecto de traducción desde que la empresa lo recibe hasta que se le envía finalizado al cliente. El PM asigna a los traductores, revisores, editores y maquetadores de un proyecto concreto, y se encarga de que todos cumplimenten su labor dentro de los plazos establecidos y siguiendo las directrices requeridas. Estos pueden ser senior (el puesto más alto a nivel de gestión) o junior (puesto previo a gestor senior).
Dependiendo de la empresa, puede haber varios niveles de gestión. Así, en algunas empresas existen los gestores de gestores o team leads, que son gestores de los gestores de proyecto.
Como ya hemos mencionado, en la fase de producción son indispensables los perfiles de los traductores en plantilla o traductores freelance, los revisores lingüísticos, editores y maquetadores. Mediante el trabajo conjunto de todos ellos, la traducción se hace realidad.
Fase de posproducción
Esta es la última fase por la que pasa el proyecto de traducción. En la fase de posproducción se comprueba que el proyecto está listo para ser entregado. Los llamados QCers (de Quality Control) realizan el control de calidad pertinente y el proyecto vuelve al gestor de proyectos o al gestor de cuenta para que estos le entreguen el producto final al cliente.
Esperamos que te haya resultado interesante conocer el largo proceso por el que pasa un proyecto dentro de una empresa de traducción. Es impresionante ver cuántos profesionales diferentes colaboran para obtener un producto final de calidad.
1. ¡Gracias por concedernos esta entrevista, Mélanie! Actualmente estás haciendo las prácticas en nuestra sede de ISTRAD. ¿Cómo te sientes al estar de prácticas aquí?
En primer lugar, me gustaría daros las gracias por acogerme aquí. Me siento muy apoyada y ayudada por todo el mundo, y es realmente una gran experiencia trabajar con vosotros. El equipo es muy atento y me muestra una gran comprensión y flexibilidad, lo que personalmente me hace sentir parte del equipo que formáis.
2. Sabemos que vienes de Francia, concretamente de Aviñón. ¿Cuál fue el motivo que te impulsó a venir a España? ¿Qué es lo que más te ha sorprendido o impresionado de Sevilla? Cuéntanos un poco sobre tu experiencia.
Ya conocía Sevilla y me había encantado la ciudad y su oferta cultural, así que sabía que quería saber más sobre ella. Cuando tuve la oportunidad de participar en el programa Erasmus hace un par de años, sabía que quería hacerlo en Argentina o en Sevilla. Debido al Covid-19, hacer mi Erasmus en Argentina ya no era posible, así que elegí hacerlo aquí en Sevilla y no me arrepiento en absoluto de mi elección. Creo que lo que más me impresionó fue que me sentí como en casa desde el primer día. Me integré y me adapté muy rápidamente al estilo de vida andaluz. Me sentí tan a gusto que al final nunca volví a Francia.
3.Queremos saber más sobre tu formación. ¿Qué estudios universitarios cursaste? ¿Cuáles eran tus asignaturas favoritas en la facultad? ¿Y las que menos te gustaban?
¡Pues la verdad mi camino es bastante largo y un poco caótico! Empecé estudiando Cine y Teatro en la Universidad de Grenoble Alpes. Siempre me ha apasionado el cine y sabía que quería trabajar en este campo. En el segundo año de carrera, no estaba muy segura de mi elección porque los cursos no me atraían mucho, había demasiada teoría y muy poca práctica, y al final no era lo que yo buscaba. Me enteré de que mi universidad me permitía elegir asignaturas de otro grado en Lenguas Extranjeras Aplicadas, quería hacer algo nuevo así que elegí asignaturas como marketing, derecho y contabilidad y me gustaron mucho.
Sin embargo, decidí terminar la carrera de Cine y Teatro y empezar un nuevo primer año de grado de Lenguas Extranjeras Aplicadas en la Universidad de Aviñón. Fue entonces cuando descubrí la traducción al inglés y al español y fue una revelación, me encantó. De ahí me vino la idea de combinar traducción y cine, queriendo dedicarme a la traducción audiovisual. Como este grado era bastante general, tenía asignaturas de traducción pero también tenía clases de informática, de civilización, de gestión y creo que fueron esas asignaturas que me gustaban menos.
Siempre me ha gustado descubrir nuevas ciudades, así que para mí, participar en el programa Erasmus era un objetivo. Hice el segundo año de la carrera de Lenguas Extranjeras Aplicadas en la Universidad de Angers y vine a Sevilla de Erasmus para terminar la carrera en la Universidad Pablo de Olavide. Me enamoré de Sevilla y disfruté tanto de mi año aquí que no quería marcharme. Cuando me enteré de la oferta académica de la ISTRAD, la solicité enseguida. ¡Y aquí estoy!
4.Entrando en el terreno de la traducción, ¿por qué traducción audiovisual? ¿Cuál es tu módulo favorito?
Creo que la traducción audiovisual es más que imprescindible hoy en día. Pasamos horas viendo contenidos audiovisuales en todo tipo de plataformas, ya sea televisión, Instagram, TikTok, Youtube, Netflix, etc., y creo que la traducción juega un papel fundamental en este entorno. Lo que más me gusta es que nos mantiene muy creativos. Mis módulos favoritos son el doblaje y la subtitulación, siempre me han fascinado los actores de doblaje y la forma en que nos hacen creer que lo que estamos escuchando es la obra original. También me encanta subtitular, creo que es un poco mi lado masoquista, porque a veces puede ser un verdadero quebradero de cabeza. A veces tengo que reformular una frase 15 veces solo para respetar el número de caracteres, la velocidad de lectura, el tiempo entre subtítulos, etc. Me vuelve loca, pero me encantan estas restricciones y ver que al final siempre se consigue superar el reto.
5. ¿Tienes pensado dedicarte a una modalidad dentro de la traducción audiovisual o prefieres que ella te elija a ti?
De momento, no quiero cerrarme ninguna puerta. Sé que me gusta mucho el ajuste, la subtitulación y el doblaje, y que me gustan menos la traducción técnica y la maquetación de guiones, pero nunca se sabe lo que te puede gustar y lo que no.
6.¿Has traducido algún proyecto audiovisual? ¿Cuál es el que más te ha gustado?
Creo que, al final, me gustan un poco todos los proyectos porque me permiten descubrir muchos temas diferentes y aprender cosas nuevas. Últimamente, sin embargo, he estado traduciendo varios vídeos cortitos sobre mujeres que han estudiado mucho y tienen trabajos muy importantes, como físicas, bioinformáticas, matemáticas, etc. Estos vídeos son realmente inspiradores y ayudan a arrojar luz sobre la falta de feminización de ciertas profesiones, y también a ver el apoyo que estas mujeres se dan entre sí.
7. ¿Tienes alguna anécdota traduciendo o durante tu formación que te gustaría contarnos?
No tengo una anécdota concreta, pero me gustaría compartir un consejo que me dio una profesora de mi segunda carrera hace años, y que acabó convirtiéndose en una forma de vida. El consejo que me dio fue que nunca rechazara una oportunidad. Hay que decir siempre que sí. Nunca sabes adónde te puede llevar y lo que te puede aportar. En el mejor de los casos, será una superexperiencia y habrás descubierto cosas nuevas, y lo peor que puede pasar es que no necesariamente te gustará. No importa, en cualquier caso habrás aprendido algo y eso es lo más importante. Lo más esencial es no rechazar una oportunidad y luego arrepentirse de no haberla aceptado.
8. ¿Cuáles son tus objetivos profesionales? ¿Cómo te ves dentro de 5 años?
Diría que mis objetivos profesionales en este momento son seguir aprendiendo día a día de los profesionales del sector, y sobre todo, diría que mi mayor objetivo es seguir aprendiendo y mejorando mi español e inglés.
No me gusta nada esta pregunta de «¿Dónde me veo dentro de 5 años?», me hace darme cuenta de que el tiempo pasa demasiado rápido, pero voy a intentar responderla. Dentro de 5 años, espero que mis ganas de descubrir nuevos lugares no hayan cambiado y que siga viajando o viviendo en el extranjero. Profesionalmente, espero sobre todo sentirme realizada y no ver mi trabajo como un trabajo sino como el ejercicio de mi pasión, como es el caso hoy. Lo que tengo claro es que voy a seguir en la traducción audiovisual pero aún no sé en qué me voy a especializar, no sé lo que me depara el futuro, ¡pero espero que sea positivo!
Muchas gracias por responder a nuestras preguntas, Mélanie. Esperamos que nunca pierdas esas ganas de conocer mundo y que consigas todo lo que te propongas. ¡Mucha suerte!
¡Gracias por concedernos esta entrevista, Julen! Dentro de muy poco finaliza tu periodo de prácticas en nuestra sede de ISTRAD y no queríamos despedirnos de ti sin hacerte una entrevista. ¿Cómo ha sido estar de prácticas aquí?
Antes de nada, quiero agradeceros la oportunidad que me habéis dado de trabajar con vosotros. La verdad es que no me puedo quejar de nada, el trato y el ambiente de la oficina es inmejorable, algo que me parece básico en cualquier trabajo. Por otra parte, la empresa tiene una gran flexibilidad para los horarios y eso personalmente me ha ayudado mucho a conciliar las prácticas con los estudios, por ejemplo, o para poder volver a casa con mi familia en ciertas fechas señaladas como Navidad o Semana Santa. También he de decir que he aprendido muchísimo, ya que me han dejado trabajar con encargos reales que me voy a poder encontrar en mi futuro laboral. Y lo mejor de esto es que he podido encargarme de tareas diferentes como la subtitulación, la traducción para voice-over o la gestión de proyectos, que es justo lo que esperaba de unas prácticas: aprender lo máximo tocando todos los palos posibles, sin centrarme en una sola cosa.
Vienes del País Vasco, así que, para que nuestros lectores te conozcan más, ¿qué ha sido lo que más te ha sorprendido o impresionado al venir a Sevilla?
Sevilla es de las ciudades mas hermosas de España y eso es innegable, pero eso ya lo comprobé cuando vine a hacer turismo el año pasado. Lo que de verdad me ha impresionado de Sevilla, y sobre todo de su gente, es lo abiertos y acogedores que son con la gente de fuera. No ha habido ningún momento en el que no me haya sentido integrado en la ciudad. Es muy fácil hacer amigos aquí y muy difícil sentirse solo. Por otra parte, también me ha sorprendido la oferta cultural de esta ciudad. Entre Semana Santa, Navidad, los Goya, la Feria, etc. Esta ciudad es una continua celebración, aparte de los museos y monumentos que tiene, claro. Y, por supuesto, no hace falta mencionar el ambiente tan alegre y animado que tiene la ciudad.
Queremos saber más sobre tu formación. ¿Qué estudios universitarios cursaste?
Yo estudié en la Universidad del País Vasco, en Vitoria-Gasteiz, pero es curioso porque yo no estudié la carrera de Traducción e Interpretación, sino Filología Inglesa. Y digo que es curioso porque yo me esperaba ser de los únicos de «mi especie» en este Máster y he acabado descubriendo que hay mucha gente que ha estudiado lo mismo que yo y que ha acabado estudiando el Máster en Traducción Audiovisual o el de Traducción y Nuevas Tecnologías.
Actualmente estás cursando el Máster en Traducción Audiovisual. ¿Qué te llevó a decantarte por esta especialidad? ¿Cuál es tu módulo favorito?
Yo antes de finalizar el grado ya sabía que la docencia no era lo mío y que quería dedicarme a la traducción de una forma o de otra. Especialmente tuve un par de asignaturas optativas de traducción literaria de ruso a español que me convencieron del todo para dedicarme a esto. Después de mirar varios másteres por toda España di con el Máster en Traducción Audiovisual de ISTRAD y me llamó la atención porque yo he sido muy cinéfilo desde pequeño. Me pareció una oportunidad increíble para juntar dos cosas que me encantaban y algún día poder vivir de ellas. Después de haber cursado casi la totalidad del máster puedo asegurar que no me equivocaba.
Dentro del propio Máster la verdad que todo ha sido un descubrimiento para mí. Yo nunca había subtitulado ni había visto un guion para doblaje, ni sabía lo que era la localización. Ya casi habiendo cursado todos los módulos yo creo que lo que más me ha gustado ha sido la traducción para doblaje y voice-over. Al principio la subtitulación me gustaba mucho (y me sigue gustando), pero sobre todo en las prácticas he descubierto que la traducción para voice-over, especialmente, me da cierta libertad creativa al no tener tantos parámetros como la subtitulación. También debo decir que la localización me ha parecido muy interesante y me gustaría tener la oportunidad de trabajar en algún proyecto de esta modalidad algún día.
¿Tienes pensado dedicarte a una modalidad dentro de la traducción audiovisual o prefieres que ella te elija a ti?
Como he mencionado en la anterior respuesta, me gustaría dedicarme sobre todo a la traducción para doblaje y probar la localización para, por lo menos, saber si me gusta de verdad o no. Aun así no me cierro a nada y me gusta mantener varias opciones abiertas, sobre todo ahora que va a ser el comienzo de mi carrera profesional como traductor creo que no debería cerrarme puertas.
¿Has tenido la ocasión de traducir algún proyecto audiovisual? Cuéntanos alguna anécdota.
Uno de los primeros encargos reales que tuvimos fue la gestión de los proyectos del Festival de Cine Africano de Tarifa, y la verdad que fue una tarea curiosa. Una de las primeras películas que nos enviaron fue una película un tanto antigua de Zimbabue y esta película llegó sin ningún tipo de transcripción ni guion, así que tuvimos que transcribirla nosotros a mano. En la película los personajes hablan inglés con un fuerte acento de Zimbabue y, para colmo, de vez en cuando soltaban palabras en su lengua nativa. Pues ahí me vi junto con mis compañeros Colin y Álvaro investigando sobre el panorama lingüístico de Zimbabue. Al final descubrimos que el idioma que hablaban era el Shona, comparando un mapa lingüístico de Zimbabue y situando las ciudades que mencionaban. Aparte también tuvimos que investigar la estructura familiar de estas poblaciones del sur de África porque no es precisamente simple. Tuvimos que hacer nuestros propios esquemas para saber quién era la abuela de quién y quién el primo de quién. La verdad es que fue divertido y esta es precisamente una de las cosas que más me gusta de la traducción, que al tener que documentarte sobre ciertos temas acabas sabiendo cosas que ni te imaginabas.
¿Cuáles son tus objetivos profesionales? ¿Qué te gustaría conseguir?
Después de terminar el máster tengo claro que me gustaría vivir de la traducción audiovisual. Es verdad que hasta hace poco no tenía ningún interés en trabajar como traductor autónomo, pero después de varias charlas que hemos tenido en clase de gente que se lleva dedicando a esto durante años de esta manera he cambiado de opinión y no me parece una opción para nada mala. Personalmente me gustaría conseguir algún día hacerme mi hueco en la industria y trabajar en proyectos importantes e interesantes, como a todo el mundo supongo, pero eso ya se verá con el tiempo.
Aparte de esto, también tengo como objetivo ampliar mis conocimientos en ruso, francés e italiano, que son idiomas en los que tengo una competencia básica, pero no suficiente para trabajar con ellos y quizás aprender alguno nuevo si encuentro tiempo. El aprendizaje de idiomas y las lenguas en general es otra de las cosas que más me apasionan en la vida y me gustaría pasarme mi vida entera dedicándome a ello, aparte de que el aprender nuevos idiomas supone una mayor oportunidad laboral en el campo de la traducción.
¿Cómo te ves dentro de 5 años?
Dentro de cinco años espero verme ya viviendo de la traducción audiovisual, con cierta estabilidad en mi vida y siendo capaz de hablar con fluidez y traducir un mínimo de cuatro o cinco idiomas. Me gustaría tener ya una cartera de clientes más o menos fija o, en su defecto, ser un traductor en plantilla en alguna empresa con cierta estabilidad, pero lo más importante de todo es que me gustaría trabajar y vivir de lo que he estudiado y he descubierto que más me apasiona: la traducción audiovisual.
Muchas gracias por responder a estas preguntas, Julen. ¡Ha sido un placer tenerte con nosotros y esperamos coincidir muy pronto. ¡Mucha suerte!
Queremos darte la bienvenida a nuestro equipo, Álvaro. Actualmente estás haciendo las prácticas en nuestra sede de ISTRAD. ¿Cómo te sientes al estar de prácticas aquí?
Muchas gracias por la bienvenida. Pues la verdad que si me llegan a decir hace un año que estaría trabajando como traductor en Sevilla ahora mismo, estoy seguro de que no me lo habría creído.
Considero que está siendo una experiencia muy bonita y más que fructífera a nivel tanto profesional como personal. Es todo un placer poder trabajar con gente tan profesional y atenta como son los compañeros del ISTRAD y me alegro mucho de haber tenido la posibilidad de cursar las prácticas con vosotros.
2. Sabemos que eres de Tarragona. ¿Qué te motivó a cruzar el país y venir a Sevilla? ¿Crees que es importante salir de la zona de confort?
¿La razón? Pues me gustaría poder decir que vine a Sevilla convencido, pero la verdad es que vine aquí por el máster y he acabado descubriendo, ya sea por suerte o por destino, una ciudad y una gente encantadora. Encontré el máster y me encantó lo que proponía, pero, claro, irse a estudiar a casi 1000 km de casa no es una decisión fácil. Yo ya había realizado un Erasmus en Inglaterra, el tema de los estudios del máster me llamó la atención nada más verlo, era una oportunidad muy interesante y me tiré de cabeza.
Y sí, la verdad, considero que es muy importante salir de la zona de confort. Y lo dice alguien a quien le cuesta un mundo decidirse por estas cosas. Pero uno debe hacerlo. El Erasmus, como decía, fue la primera toma de contacto y soy consciente de lo mucho que me llevo de ese tiempo en Inglaterra. Es sin ningún tipo de duda algo que recomiendo a todo el mundo que me pregunta. Para mí es una experiencia por la que hay que pasar. Salir de casa, ver mundo, conocer otras realidades…
3. Queremos saber más sobre tu formación. ¿Qué estudios universitarios cursaste? ¿Cuáles eran tus asignaturas favoritas en la facultad? ¿Y las que menos te gustaban?
Pues es divertido porque estudio un máster en traducción y ejerzo como traductor en prácticas sin haber estudiado un grado de traducción. Soy filólogo inglés. Técnicamente soy graduado en Inglés, que es el nombre del grado, pero que sin duda suena un tanto peor. Salí sin tener demasiado claras mis opciones o qué me apetecía estudiar y escogí este máster con cierta inseguridad porque no era mi especialidad, pero la verdad que he hecho todo un descubrimiento.
Realmente guardo muy buen recuerdo de las clases de literatura con la Dra. Katarzyna Baran, además de lo poquito que pudimos dar sobre traducción en las diferentes optativas que tuvimos. Admito que es de esas cosas que echo a faltar de mi carrera, no haber estudiado más temas de traducción.
Por otra parte, la verdad es que lo que menos me gustó eran las asignaturas de fonética, que además coincidieron con un año de docencia online y eso hizo que fuera más complicado para mí.
4. Actualmente estás cursando el Máster en Traducción y Nuevas Tecnologías. ¿Qué te hizo elegir esta especialidad?
Diría que fue por cierto interés o curiosidad hacia la tecnología. Siempre me han gustado los videojuegos y me he apañado muy bien con los ordenadores y los programas. Por otro lado, la otra opción fue el máster de Audiovisual, ya que los doblajes y los subtítulos de las películas y series también me han llamado mucho la atención. Al final me acabé decantando por el máster en Traducción y Nuevas Tecnologías, y pese a que nunca he dado programación de ningún tipo, que era algo que al principio me daba un poco de miedo, sentía un interés muy grande hacia todo este mundo.
De nuevo, considero que especializarme en este campo ha sido una apuesta muy grande que creo que me está saliendo muy bien. Realmente ha sido el empujoncito que necesitaba para meterme de lleno en un mundo del que apenas conocía nada y del que quiero seguir formando parte.
5. ¿Qué tiene para ti la localización que no tienen los demás sectores?
A mí me llama especialmente la atención todo el componente cultural que conlleva. Cuando nos llega como consumidores un programa, una app o un videojuego, hay un montón de detalles y aspectos que han de ser adaptados dependiendo de dónde vaya a terminar ese producto. Es un poco como en marketing.
No se le ocurriría a nadie poner un botón con la opción «Aceptar» de color rojo, porque el rojo puede tener connotaciones negativas. La forma de entender los colores, los tamaños y tipos de letras, la cantidad de texto e imágenes en pantalla, la disposición de la página, etc. Todas estas características son percibidas de formas distintas dependiendo del público al que se lo muestres. Y como todos llevamos un montón de aspectos culturales grabados a fuego en nuestro interior, tenemos que vigilar la forma en que presentamos el producto para que tenga una mejor aceptación en el público.
Me gusta pensar que, de alguna forma, los traductores y los localizadores somo un puente entre culturas, nosotros ponemos nuestro pequeño granito de arena para facilitar la compresión y el entendimiento entre los seres humanos. Creo que ese es el verdadero privilegio de la localización.
6. ¿Has localizado algún proyecto? ¿Cuál es el que más te ha gustado?
Tristemente, no del todo. Durante estas prácticas hecho sobre todo traducciones al uso, más cercanas a lo audiovisual que, de alguna forma, carece de un componente más fuerte de localización, pero que es fundamental para formarse y poder empezar en este mundo.
De todas formas, todas las actividades que hemos ido dando en clase son relacionadas con la localización, así que podría decirse que algún proyecto sí que he abordado. De momento mi favorito está siendo todo el módulo de localización de videojuegos. Jugar con las variables es todo un dolor de cabeza cuando te toca recomponer una frase, pero es realmente satisfactorio cuando logras resolver el rompecabezas y ordenar esa frase para que suene bien. Todo lo que respecta a código, variables y programar es un mundo realmente interesante. Complicado, pero interesante.
7. ¿Tienes alguna anécdota traduciendo o durante tu formación que te gustaría contarnos?
En el primer proyecto grande que entró cuando empecé era un reality americano donde se emplean muchas, muchas… MUCHAS palabrotas. De todo tipo, color y sonoridad. Las que quieras. Es todo un reto traducir eso cuando solo te dejan usar palabras como joder, mierda y hostia.
Porque definitivamente traducir fu***** sh**, you motherf*****, son of a b****, como «me cachis, eres un tonto» no es una posibilidad. Digamos que no refleja del todo la intención original del vídeo. Así que uno le toca ser creativo en como emplear las palabrotas y como insultar a la gente. Es casi como aprender un idioma nuevo.
8. ¿Cuáles son tus objetivos profesionales?
La verdad es que me es complicado establecer unos objetivos cuando tienes una visión tan limitada de lo que es la industria. Estoy descubriendo que hay un montón de ramas en una industria que creía que era finita o limitada. Ahora mismo mi intención es formarme e intentar descubrir cuantas más caras de la traducción como me sea posible. De hecho, es de las cosas de las que estoy más agradecido de las prácticas, haber podido descubrir todo lo que rodea a la traducción audiovisual, que para mí era un mundo totalmente ajeno. Así que diría que, sobre todo, seguir formándome, que como traductor uno nunca tiene suficiente formación.
9. ¿Cómo te ves dentro de 5 años?
Con todo lo que he descubierto con este primer mes y medio de prácticas, es complicado decantarse solo hacia una cosa u otra. En cinco años me gustaría haberme formado más en traducción audiovisual, seguir trabajando con subtítulos y voice over como he estado haciendo en las prácticas. Por supuesto, quiero poder trabajar dentro de mi campo y enfrentarme a traducciones reales de software, aplicaciones y videojuegos. De cara al futuro me gustaría también poder asumir más responsabilidad y poder gestionar algún proyecto más grande por mi cuenta. De hecho, me gustaría seguir formándome hacia el puesto de gestor de proyectos y trabajar a la vez con clientes y traductores.
Lo que tengo claro es que quiero seguir formando parte de la industria de la traducción y sé que, con esta primera toma de contacto, me siento mucho más preparado y capacitado para poder abrirme camino por mi cuenta.
Muchas gracias por responder a estas preguntas, Álvaro. Esperamos que tengas mucha determinación para conseguir tus objetivos y descubras cada rinconcito del sector de la traducción. ¡Mucha suerte!