¿Por qué algunos topónimos se traducen y otros no?

Seguro que en algunas ocasiones te has planteado por qué algunos topónimos aparecen traducidos y otros no cuando estás leyendo alguna novela o leyendo algún artículo en el periódico. O si, por el contrario, estás en el otro lado de la historia y has tenido que traducir algún proyecto y este contenía algún país o alguna ciudad. ¿Has dudado si traducir ese topónimo y has buscado qué dice la RAE o la Fundéu?

En la entrada de hoy queremos hacer un pequeño recorrido por los diferentes tipos de topónimos y cómo se recomienda su escritura. De esta manera, seremos más eficientes en cuanto al tiempo que emplearemos en nuestra traducción y en la documentación. ¿Quieres conocerlas? ¡Nos metemos en materia!

Topónimos con forma tradicional plenamente vigente en español

Se prefiere la forma española, a no ser que haya caído en desuso o se haya producido un cambio de denominación.

En este caso, llamaremos correctamente a la ciudad de Amberes, pero si utilizamos Antwerpen o Anvers estaremos haciendo un mal uso. Igualmente ocurre con Ciudad del Cabo y Milán con sus nombres originales Cape Town y Milano, estos últimos erróneos en español.

Topónimos sin forma adaptada al español

Se respeta la grafía propia de la lengua local o se emplea la grafía correspondiente a una lengua puente, incluso la acentuación.

Sería el caso de ciudades como Canterbury, Innsbruck y Washington.

Topónimos con cambio de denominación oficial en favor de la forma local, pero que cuentan con una forma tradicional española plenamente vigente

Se prefiere la forma española.

En ese caso, resultaría correcta la forma Calcuta, no Kolkata. A su vez, Moldavia y no Moldova
y, por último, Bombay y no Mumbai.

Topónimos que emplean grafías de transliteraciones o representaciones entre otras lenguas del nombre local, perteneciente a lenguas que utilizan alfabetos no latinos o que carecen de escritura

Se propone la adaptación de esas formas a la grafía española.

Es el caso de Zimbabue, en vez de Zimbabwe.

Topónimos pertenecientes a lenguas que utilizan alfabetos no latinos

Se recomienda la forma gráfica que resulta de aplicar las normas de transliteración de esos alfabetos al español, aunque se reconocen, si las hay, otras grafías asentadas.

Qatar y Catar e Iraq o Irak son algunos de estos ejemplos.

Topónimos que responden al estándar pinyin

Se prefiere, si la hay, la forma tradicional española.

Es el caso de Pekín, en vez de Beijing. Mejor Cantón que Guangdong o Guangzhou. Y un último ejemplo sería el caso de Nankín por Nanjing.

Puede que al principio sea algo confuso, sobre todo con aquellos topónimos menos comunes o totalmente desconocidos, tenemos la certeza de que con estas normas las dudas se disiparán. Por si acaso, como nos gusta ser previsores, compartimos contigo este buscador de topónimos creado por el Instituto Geográfico Nacional sobre el terreno español, para que no se te escape ninguno.

¡Hasta la próxima entrada!

¿Sabías estos datos sobre el «Blue Monday»?

«El día más triste del año» por unos y «otra invención más» por otros. Sabemos que este día trae un poco de controversia en la sociedad por la gran cantidad de opiniones que escuchamos en este día.

Tras las fiestas navideñas, comenzamos unos propósitos y unos objetivos que nos marcamos en Año Nuevo para empezar este 2023 siendo la mejor versión de nosotros mismos, pero esto se puede ver ya torcido por la vuelta a la rutina. Quizás por eso muchas personas empiezan motivadas en los gimnasios, en sus objetivos personales o profesionales, pero al cabo de unas semanas ya vuelven a la rutina que tenían antes. A esto se le suma la famosa «cuesta de enero», que tampoco ayuda.

Para cerciorarnos de dónde vino este día tan señalado en el calendario para algunas personas, vamos a explicar un poco su origen y, por supuesto, las recomendaciones lingüísticas. Sí… ¡En este blog no nos olvidamos nunca de las claves de redacción!

Vayamos a los orígenes entonces. Al parecer, según el diccionario Merriam-Webster, esta expresión está documentada y registrada en la lengua inglesa desde 1885. Aunque entonces no era una expresión con presencia a nivel internacional o, al menos, no como ahora.

La expresión empezó a extenderse a partir de 2005, cuando un exprofesor de la Universidad de Cardiff (Gales) afirmó haber llegado a un resultado científico. Supuestamente había obtenido una fórmula matemática para determinar el día más triste del año y el resultado de esa fórmula era el tercer lunes del mes de enero. Más tarde, en 2010, la agencia de viajes Sky Travel tuvo la brillante idea de utilizar la expresión para promocionar la reserva de vacaciones y hacer un poco de marketing.

¿Y por qué blue? ¡Simple! Según la psicología del color, el azul es un color que denota pasividad, tristeza, pesimismo o apatía. Por eso, Tristeza es de color azul en la película animada Inside Out (Del revés). Todo encaja, ¿verdad?

Ahora bien, fijándonos en la recomendación para su correcta escritura, aunque la expresión en inglés es la más extendida, tenemos que remarcar que la RAE recomienda hacer uso de las alternativas en español: lunes gris, lunes triste, lunes tristón o lunes deprimente.

También se pueden utilizar las expresiones enfáticas: el lunes más gris/triste/tristón/deprimente del año. Pero en ningún caso se recomienda utilizar el equivalente en español: lunes azul.

Bastante interesante, ¿no crees? Esperamos que te haya gustado estos datos sobre el día más triste del año y que, vivas como vivas este día, esperamos que solo sea uno al año.

¡Hasta la próxima entrada!

¡6 recursos jurídicos para comenzar el 2023!

Ya estamos de vuelta en ISTRAD. Después de unas merecidas vacaciones de Navidad, volver a la rutina y dar el 200 % está siendo algo más difícil de lo que creíamos. Por eso, queremos estrenar la semana y nuestra primera entrada del año con 6 recursos jurídicos para consultar en diferentes proyectos de traducción. De esta manera, si este nuevo año te regala algún proyecto de traducción jurídica, o algún proyecto de esta especialidad, te resultará mucho más cómodo saber cuáles son las fuentes más fiables y cuáles debes utilizar.

Coge papel y bolígrafo que empezamos.

DPEJ

El DPEJ es el diccionario panhispánico del español jurídico. Este es una herramienta derivada de la Real Academia Española y que, a su vez, colabora estrechamente con la Cumbre Judicial Iberoamericana y la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Se utiliza de la misma manera que un diccionario en línea. ¡Pruébalo!

EUR-LEX

Este recurso quizás te suene un poco más. EUR-LEX es la base de datos de Derecho de la Unión Europea. En él podrás encontrar diferentes tratados, actos jurídicos, acuerdos internacionales, la jurisprudencia de la Unión y mucho más. Su sitio web es bastante intuitivo y completo.

CURIA

Curia es la página web del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Este sitio web es multilingüe y ofrece numerosos documentos versados en fichas temáticas, repertorios, jurisprudencia histórica, boletines mensuales, etc. ¡Incluso tiene una biblioteca virtual!

ICJ

Es el Tribunal Internacional de Justicia y es un organismo que pertenece a la ONU. Es importante destacar que el sitio web solo está en inglés y francés (dos de los idiomas principales y oficiales de este organismo).

Aprovecha para echarle un vistazo y bichear en las bases de los documentos, las diferentes publicaciones que hacen o incluso la investigación de documentos.

Consejo de Europa

El Consejo de Europa es una organización internacional de ámbito regional destinada a promover, mediante la cooperación de los Estados de Europa, la configuración de un espacio político y jurídico común en el continente. Este mismo dispone de un sitio multilingüe dedicado a numerosos sectores y especialidades que pueden interesarte: cultura, educación, medioambiente, género, salud, etc. Todo ello se enmarca dentro del ámbito jurídico.

Couples in Europe

Este sitio multilingüe trata y aporta mucha documentación sobre el derecho de familia y su regulación en Europa. A su vez, se pueden consultar numerosas leyes de 22 países de la Unión Europea. Un recurso con mucha información sobre un tema bastante desconocido o, al menos, que no se trata tanto.

Esperamos que estos recursos te sean de ayuda y te sirvan como apoyo a tus traducciones.

¡Nos vemos en la próxima entrada!

¡Nueva actualización en el DLE!

El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua es una herramienta esencial para quienes nos dedicamos a la bonita profesión de la lingüística, la traducción y la corrección, también para quienes quieren hablar o escribir con cierta propiedad. Por eso, desde hace mucho tiempo, con llegada de las nuevas tecnologías, la Academia actualizó sus manera de hacer más accesible el Diccionario y posee el portal del DLE (abreviatura de Diccionario de Lengua Española) donde podemos consultar todas las palabras con las que tengamos dudas o simplemente queramos saber su significado. Actualmente, las ediciones físicas están casi reservadas solo a centros docentes mientras que los demás utilizamos de manera más regular y continuada las ediciones digitales.

Desde el comienzo de las ediciones digitales, cada año se actualizan las palabras que conforman el diccionario y se añaden otras nuevas. El fin no es otro que estar al tanto de la realidad lingüística de la lengua española. El pasado martes, coincidiendo con el cierre del año, el director de la RAE y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), Santiago Muñoz Machado, y la directora de la 24 edición del Diccionario, la académica Paz Battaner, presentaron la actualización 23.6 del DLE.

Entre las más de tres mil novedades se han incluido términos como micromachismo, pichichi, videojugador o sobrevenido.

Se han incorporado nuevos usos de palabras en los sectores de la gastronomía, ocio, sexualidad y género, mucho en industria y tecnología, medioambiente, economía y deportes. En el lenguaje coloquial destacan los términos como mamitis, copiota, rular o cuarentañero.

En el ámbito social destaca edadismo o ruralizar, en el tecnológico destacan macrodatos, comercio electrónico, y videojugador y, que no te dé hambre, en la gastronomía se habla ya de panetone o panetón, sancocho y compango.

Son en total 3152 novedades, no solo incorporaciones de términos, sino también enmiendas a artículos ya existentes y supresiones. La RAE ha anunciado que se está trabajando simultáneamente en la 24 edición que se renovará por completo en el 2026.

Seguro que te resulta increíble que algunas de estas palabras no estuvieran incluidas en el Diccionario a pesar de utilizarlas muy a menudo, ¿verdad?

¡Nos vemos en la próxima entrada!

Revista (CON)TEXTO de ISTRAD

Cuando comenzamos el nuevo curso, desde ISTRAD, vimos conveniente crear una revista informativa y de utilidad para todas aquellas personas que nos seguís y nos leéis día a día. Es una forma de agradecerte que nos sigas y nos apoyes en este sector de la formación y la traducción. Por eso, hacemos diferentes entrevistas y damos visibilidad a numerosos profesionales del sector, para aprender de sus experiencias, sus consejos y tener diversos referentes.

Para acabar este año, el pasado viernes publicamos nuestro segundo número. Para inspirarnos en los cierres y comienzos de ciclos, nuestra Directora Académica Segunda, Rocío Márquez, nos maravilla con una bonita reflexión.

Seguidamente, la joya de la corona: las entrevistas a profesionales.

En primer lugar, publicamos la entrevista a Álex Herrero, director editorial de la editorial Pie de Página, corrector, profesor en Cálamo&Cran y divulgador lingüístico. Álex nos cuenta las distintas experiencias que ha tenido a lo largo de su carrera profesional, sus proyectos y nos da algunos consejos.

En segundo lugar, entrevistamos a la empresa Sounds & Words, empresa de servicio integral de traducción y grabación. Para conocer más la empresa, su historia y cómo trabajan hablamos con Verònica López, la cofundadora. ¡No te pierdas cómo funciona el proceso de trabajo! Es muy interesante.

Y, como entrevista final, contamos con María Laura Mendoza. Ella es gestora de proyectos de traducción médica en Okodia y traductora audiovisual EN>ES. Esta entrevista se sitúa en la sección de emprendimiento, ya que también buscamos dar visibilidad a quienes están empezando y se están adentrando en el mundo laboral.

Para terminar, en este número hemos destacado la actualidad ISTRAD: un pequeño recorrido por todos los eventos y publicaciones destacadas de estos meses.

Si quieres leer la entrevista, pincha aquí.

Estate pendiente a nuestras redes sociales para más novedades y, si te gusta nuestra revista, te adelantamos que en marzo volvemos con otro número.

¡Nos vemos en la siguiente entrada!

¡Ya están aquí las Navidades! 

Sabemos que las Navidades son un periodo muy especial marcado en el calendario. Son unas fechas para estar en familia, reuniones, cantar villancicos, reunirse con la familia alrededor de una mesa llena de comidas típicas de fiestas, comer polvorones y turrones, ver películas de Navidad, pasear por la ciudad y ver las luces navideñas y las tiendas decoradas, comprar los regalos, etc. Son unas fechas muy señaladas en las que socializamos más y en las que enviamos buenos deseos a las personas que queremos.

Seguramente envíes muchos mensajes felicitando las fiestas. Por eso, hemos pensado que no había mejor forma de comenzar esta semana festiva que compartiendo un pequeño recopilatorio de las normas ortotipográficas para que no se te escape ninguna errata en las felicitaciones o en los mensajes navideños que envíes.

¿Mayúsculas o minúsculas?

Navidad, Navidades, Nochebuena, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes se escriben con mayúscula inicial.

«En Navidad abrimos los regalos al lado del árbol».

Se admite el uso de la minúscula cuando Navidades y Navidad se refieren al periodo y cuando año nuevo se refiere a todo el año y no solo al día 1 de enero.

«Estas navidades viajaré a Nueva York».

Palabras como feliz, próspero, amor, paz o felicidad, al tratarse de adjetivos y nombres comunes, se escriben con minúscula inicial. 

«Os deseamos una feliz Navidad y un próspero año nuevo».

¿Christmas o tarjeta de Navidad?

La RAE recomienda el uso de la expresión tarjeta de Navidad o tarjeta navideña, en lugar de la voz inglesa Christmas.

«En la cafetería del barrio organizan un taller para hacer tarjetas navideñas».

¿Belén o belén?

Solo se escribe con mayúscula inicial si se refiere a la ciudad.
También se escriben en minúscula los términos nacimiento, portal y pesebre.

«Este año montaremos el belén».

«El Niño Jesús nació en Belén».

¿Papás Noel o Papá Noeles?

Se recomienda escribir Papás Noel como plural de Papá Noel.
De Papá Noel se deriva el sustantivo común papanoel, referido a las personas disfrazadas de este personaje y a los muñecos y adornos con su forma; su plural es papanoeles. También se le conoce como Santa Claus, Santa Clos o Viejito Pascuero.

«Hemos escrito la carta a Papá Noel».

«Rebeca cree en el Viejito Pascuero porque es chilena».

5 usos de la mayúscula

Las mayúsculas se utilizan generalmente para delimitar los fragmentos del discurso e identificar los nombres propios. En otras lenguas, el uso de la mayúscula está más extendido entre los sustantivos y tienen distintas funciones, como es el caso de los sustantivos en alemán; sin embargo, en español, lo normal es el uso de la minúscula y la mayúscula es la excepción.

¿Sabías que hay más de 30 excepciones en el DRAE para el uso de las mayúsculas? Queremos compartir contigo 5 usos muy comunes en los que la mayúscula es la excepción. ¡Allá vamos!

Accidentes geográficos

Los continentes, países y ciudades se escriben con mayúscula inicial, al igual que los accidentes geográficos, excepto los sustantivos genéricos a los que acompañan, que van en minúscula. Si estos sustantivos genéricos van inherentes al nombre propio, se escribirían con mayúscula inicial.

Por ejemplo, hablaríamos del cabo de Gata, de Sierra Morena y de Cabo Verde. Por el contrario, diríamos que este verano hemos visitado el mar Menor, que se encuentra en la península ibérica.

Edificios y monumentos

Se escriben con mayúscula inicial los sustantivos y los adjetivos que los denominan. Las catedrales también. Por otra parte, si el sustantivo genérico se corresponde con la naturaleza del referente, es correcto escribirlo con minúscula. Esto también ocurre con las iglesias.

Del primer caso, ponemos como ejemplo la Columna de Trajano, la Catedral del Mar y el Partenón. En el segundo caso, podríamos nombrar al arco del Triunfo o la iglesia de la Concepción.

Organismos, instituciones, departamentos y asociaciones

Se escriben en mayúscula inicial todas las palabras significativas que componen su denominación completa como es el caso del Circo del Sol, la Real Academia de la Lengua, etc. Igualmente se puede aplicar esta norma a los nombres de las asociaciones que no son estructuras nominales o a las entidades como el Ateneo (Ateneo de Sevilla), No Me Mires Mal, etc.

También se aplica la mayúscula inicial al grupo de sustantivos que designan entidades u organismos como las Cortes, el Ejército, el Parlamento

Títulos de obras

Se escribe con mayúscula inicial únicamente la primera palabra de la obra de creación o cuando se hace una mención abreviada. ¡No te olvides de las cursivas! Por ejemplo: el Quijote, La chica de Nieve, El barbero de Sevilla, etc.

Signos del Zodiaco

Dentro de las denominaciones propias del ámbito científico también podemos encontrar algunas excepciones. En cuanto a los signos del Zodiaco, estos siempre se escriben con mayúscula inicial: Acuario, descendiente de Cáncer, Libra, etc.

Sin embargo, cuando estos signos se utilizan como sustantivo genérico, se escriben con minúscula inicial: los virgos son muy difíciles.

Es muy interesante conocer estas variadas excepciones para enriquecer nuestros textos y evitar caer en errores muy comunes. ¿Conocías todos estos usos de la mayúscula?

¡Hasta la próxima entrada!

¿Sabías que existen distintos tipos de corrección?

Cuando hablamos de la corrección de textos es normal que se nos venga a la cabeza un boli rojo y un texto plagado de marcas. Esa marca que nos indica los errores que hemos cometido. Si profundizamos más sobre esta idea o preguntamos a nuestro alrededor, muchas personas tiene la idea de que corregir textos es simplemente revisar si le faltan tildes a algunas palabras del texto o están bien escritas. Razón no les falta, claro, pero no es solo eso. Es mucho más.

La corrección de textos es una modalidad y especialidad bastante amplia y compleja, ya que es necesario conocer bien la ortografía de la lengua y las normas establecidas por la Academia para desempeñar esta tarea (¡la formación es importante!). Además, no todo es conocer las normas ortográficas, también es necesario saber diferentes herramientas digitales como PDF o Word y saber cómo se utilizan todas esas marcas o llamadas para plasmarlas en los folios.

Sin más dilación, queremos adentrarte en este maravilloso mundo de la corrección y hacerte saber que no solo existe un tipo. ¡Toma nota!

Corrección de contenido

Es el primer paso que se suele hacer. Un corrector experto del tema que se trata en el texto analiza con precisión los contenidos y su veracidad. Se verifica que el contenido del texto sea correcto. Así pues, si es un texto académico sobre matemáticas, un corrector especializado en Matemáticas tendrá que verificar que toda la teoría es correcta y los ejercicios están bien planteados para que se puedan resolver sin problemas.

Corrección de traducción

Si un texto ha tenido que pasar por el proceso de traducción, un corrector que también sea traductor y tenga conocimiento sobre ambas lenguas supervisará que se ha trasladado correctamente el mensaje del original, además de evitar los falsos sentidos o los errores de léxico/estilo que se pueden ocasionar en la traducción. Se corrige cualquier error de traducción entre el texto original y el texto traducido.

Corrección de estilo

En esta modalidad se corrigen esos aspectos relacionados con los aspectos expresivos, el registro, la gramática y la semántica del texto. A su vez, se corrige el sentido, los calcos y el planteamiento del discurso.

Este tipo de corrección es uno de los que más profundiza y pule el texto, quedando una narración rítmica, fiel al estilo del autor y sin redundancias.

Corrección ortotipográfica

Quizás esta sea la más conocida, pero es otra de las más completas. En la corrección ortotipográfica se revisan y subsanan errores de ortografía y puntuación sobre todo. Se subsanan los errores de puntuación y ortografía del texto. Se procura que haya una armonía en el texto y que se mantenga el mismo criterio en todas las decisiones estilísticas que se han tomado anteriormente. Además, también se toman en cuenta los errores tipográficos (cursivas, comillas, negritas, notas al pie…).

Corrección de primeras y segundas pruebas

Es la corrección que se hace después de haber aplicado los cambios señalados en las fases de corrección anterior. De esta manera, se comprueba que no se hayan colado errores provocados por la maqueta o porque no se han aplicado a la versión final del texto. Se harán tantas correcciones de pruebas hasta que esté bien pulido el texto.

Corrección de ferros

En este último proceso se corrigen todos los detalles que son específicas de la maquetación y que no están incluidos en el texto principal todo lo que no se incluye en el propio texto principal: portada, contraportada, etc.

Ahora que sabes más sobre estos tipos de corrección seguro que ves los textos de otra manera. Esperamos haberte ayudado a conocer otra forma de tratar los textos desde una perspectiva lingüística.

¡Hasta la próxima entrada!

Mundial de Catar: claves de redacción

El pasado domingo, 20 de noviembre, dio comienzo el Mundial de Fútbol de Catar. Un evento futbolístico que atrae todos los focos en cada rincón del planeta. Los medios de comunicación retransmiten cada partido, entrenamiento y novedad que surja durante estos 29 días que dura la competición.

Con tanta información durante todos estos días, seguro que hay más posibilidades de tener dudas lingüísticas a la hora de redactar información sobre el mundial o, por el contrario, nos ponemos el reto de cazar erratas a modo de juego por cualquier medio de comunicación que veamos. Por eso, queremos compartir contigo unas claves de redacción para que no te surja ninguna duda lingüística mientras disfrutas de la competición. ¡Toma nota!

¿Fútbol o futbol?

Ambas son adaptaciones válidas del anglicismo football.

Hemos ido a jugar un partido de futbol.
La selección española de fútbol.

Nombres alternativos de las selecciones

Las denominaciones alternativas estilísticas de las selecciones nacionales se escriben sin comillas y con mayúscula, pero no el artículo.

la Albiceleste

la Roja

la Tricolor

VAR y videoarbitraje

Var puede interpretarse como sigla inglesa de video assistant referee o como acrónimo español de videoarbitraje, término que se escribe en una sola palabra y sin tilde.

Ha sido fuera de juego y lo comprueban en el VAR.

Las faltas se señalan

En fútbol, las faltas se «señalan», no se «señalizan». Tampoco es adecuada la expresión «marcar una falta» (o un penalti) para indicar que se ha señalado.

El árbitro marcó una falta sobre Morata.

¿Catar o Qatar?

La RAE recomienda emplear la grafía Catar, con ce, para referirse al país cuya capital es Doha.
Qatar 2022, con q, se llama a la competición y, como marca registrada, mantiene la grafía original del nombre propio.

Asimismo, señalamos que esta forma permite crear el gentilicio regular catarí (mejor que qatarí).

Nosotros ya estamos preparados para ver a la Roja y que no se nos cuele ninguna errata. ¿Con qué selección vas tú?

Ortografía de los números. ¿Cómo se escriben?

En función del texto ante el que nos encontremos veremos los números escritos de una manera u otra, es decir, a modo de cifra o completamente redactado. La elección de cifras o de palabras en la escritura de los números depende de varios factores: el tipo de texto de que se trate, la complejidad del número que se deba expresar y el contexto de uso. En algunos casos, cuando sea un uso indistinto, será la dirección editorial o quien asuma la propiedad del texto quien lo decida.

Así, en general, en textos científicos y técnicos es más normal el uso de las cifras numéricas porque el empleo de números, tablas, cantidades es más corriente, al igual que ocurre en textos publicitarios y carteles debido a razones de concisión. Por otra parte, en textos o traducciones literarias se escriben de manera desarrollada debido al discurso narrativo que se hace.

Ya sea de una forma o de otra, queremos ayudarte a tener claro cómo se escriben correctamente para que no haya confusiones en ninguno de los casos. ¡Toma nota!

¿Cifras o letras?

No se mezclan las letras y las cifras en los adjetivos numerales. De esta manera, serían erróneas las expresiones 40 mil kilos y cuarenta 1000 kilos. En cambio, 40 000 kilos sería correcto.

Cifra y sustantivo van de la mano

Sí es posible que una cifra vaya acompañada de un sustantivo cualquiera que complemente el significado de esta. Por ejemplo, son válidas las formas 9 millones de personas y 3 docenas de huevos.

Recuerda que «mil» no es sustantivo, sino un adjetivo, cuando se combina para dar otros números. En ese caso, treinta miles de aves sería erróneo y treinta mil aves sería correcto.

Alternancia entre números

No debe emplearse la barra para alternar números cuando expresamos una cantidad, ya que pueden confundirnos y, en función del tipo de texto, este error ocasionaría muchísimos problemas. Veamos un ejemplo: Pesaba 2/3 kg (¿Quiere decir que pesaba 2 o 3 kg o dos tercios de kg? Un poco confuso, ¿verdad?). Lo más exacto sería referirse a que pesaba 2 o 3 kg.

En este otro caso, la frecuencia es de 50/60 Hz (¿Es de cinco sextos?). Para no hacernos dudar, mejor optar por la expresión la frecuencia es de 50 o 60 Hz.

Separación entre millares, millones, etc.

Cuando constan de más de cuatro cifras, se recomienda separarlas mediante espacios por grupos de tres: 24 000.

Recuerda que el Sistema de Unidades recomienda separar los números de cuatro cifras, pero la RAE recomienda no separarlos. Por ejemplo: 1980, 7543, 1243.

Número con símbolos

Cuando un número va seguido de un símbolo, debe ir escrito obligatoriamente con cifras. Estas deben ir separadas del símbolo al que acompañan por un espacio duro o fino. Este espacio indivisible se consigue a través del atajo de teclado Ctrl + Alt + Barra espaciadora.

Por ello, las cantidades quedaría de la siguiente manera: 13 kg, 45,5 cm, 75 %.

Aunque estas son las recomendaciones y normas dictadas por la Academia y sus usos son claros, siempre debemos tener presente que nuestros clientes o las editoriales van a ser quienes decidan cómo quieren emplear las cifras y qué normas quieren seguir. Asegúrate de tenerlo siempre presente y pactado antes de entregar tu trabajo.

¡Esperamos que te sirva de ayuda!

¡Hasta la próxima entrada!