¿Qué perfiles encontramos en una agencia de traducción?

Foto de Mimi Thian en Unsplash

¡Lo prometido es deuda! Si has seguido nuestras últimas publicaciones por redes, habrás visto que hemos hablado de los diferentes perfiles a los que se puede acceder a una agencia de traducción. A veces es muy común pensar que solo podemos acceder al perfil de traducción de estas empresas, pero… ¡nada más lejos de la realidad!

La falta de conocimiento sobre los distintos puestos a los que podemos acceder lo vemos cada día desde la coordinación de prácticas de ISTRAD. Muchas ofertas que promocionamos entre nuestros estudiantes no se solicitan por desconocimiento o por la presión de no saber qué se requiere para ese puesto.

La gran ventaja al formarnos en traducción es que tenemos un perfil bastante versátil y podemos enfocar nuestra profesión hacia el ámbito que más nos interese, moviéndonos dentro de la gran cadena que engloba el proceso de traducción de un proyecto. Por eso, vamos a destacar algunas de las distintas figuras que solemos encontrar en una agencia de traducción:

Traductor/a

Esta figura es la que tenemos siempre en mente desde que empezamos el grado. Es el ámbito que más se practica y se conoce gracias a los estudios que se cursan. En las agencias de traducción se cuenta con muy pocos traductores/as en plantilla, pues es una práctica que está en desuso. Lo más habitual es contratar a profesionales de forma externa (freelancer).

Revisor/a

Con este perfil, la persona encargada se encarga de comparar la calidad del texto origen y la traducción que se ha hecho para detectar los posibles errores de concordancia entre ambas lenguas, al igual que asegurarse de que ambos textos transmiten el mismo sentido. Como en el perfil anterior, aquí también se suele colaborar de forma externa a la empresa.

Corrector/a

Su trabajo consiste en hacer una lectura de la traducción para detectar y subsanar los errores de estilo y ortotipografía. Así como pasar un control de calidad siguiendo las indicaciones del cliente (en cuanto a guía de estilo). Si te gusta mucho utilizar el boli rojo y tienes el superpoder de ver errores donde no los hay… ¡este es tu puesto!

Terminólogo/a

Sí, sí, no es un especie en peligro de extinción. Esa persona se dedica a crear bases de datos para nutrir las memorias de traducción de las herramientas TAO, los glosarios y facilitar todos los recursos de consulta para agilizar el proceso de traducción.

Vendor manager

El famoso perfil de vendor es para personas que tengan una gran habilidad de comunicación y negociación. Este perfil consiste en busca nuevos clientes o proyectos para la empresa, así como renovar y ampliar proveedores lingüísticos para ampliar la red de contactos de la empresa. Y, además, se encarga de negociar un tema esencial y delicado para quienes nos dedicamos a este campo: las tarifas.

Project manager

¡Los PM tienen el cielo ganado! ¿Cuántas veces habremos oído esto? Los PM son superhéroes y superheroínas que llevan adelante la coordinación de los proyectos de traducción. Se encargan de contactar y llegar a acuerdos con los clientes y los proveedores de servicios, establecen los plazos de entrega y supervisa el proceso que lleva el proyecto para que se ajuste a la fecha acordada. Eso sí, para desarrollar este puesto debes ser una persona bastante organizada y minuciosa, ¡no todo el mundo aguanta la presión!

Language lead

Si nunca has oído sobre este perfil profesional, aquí te aclaramos las dudas. Un language lead es la persona encargada de coordinar los proyectos de traducción hasta la fecha de entrega, algo similar al project manager, pero desde el punto de vista lingüístico. Ayuda y resuelve rápidamente las preguntas relacionadas con la traducción para que el proyecto siga su curso y estas preguntas no entorpezcan el ritmo. También se encargan de unificar los equipos de traductores que se encargarán de un proyecto y también de los recursos que van a utilizar (el estilo, la variante lingüística, etc.) los traductores y traductoras.

Como ves, no hay que temer a estos perfiles tan escuchados, pero tan desconocidos. Sabemos que nos pueden surgir miedos o inseguridades a lo desconocido, y sobre todo cuando se trata del plano laboral. Queremos transmitirte que no hay nada que temer. Mientras que tengas la suficiente formación que se requiere en las ofertas y la actitud adecuada para optar a estos puestos, todo será más fácil. ¡Mucho ánimo!

¿Ya sabes en qué puesto te gustaría trabajar? ¡Te leemos! 😃

3 mitos sobre la traducción audiovisual

Foto de Adi Goldstein en Unsplash

Desde nuestra infancia hemos estado expuestos a multitud de películas y series infantiles. ¿Quién no ha visto El Rey León (1994) o los Teletubbies (1997). Si te paras a pensar, hemos disfrutado de estos productos audiovisuales en nuestra lengua materna. Normalmente, todo lo que consumíamos estaba doblado al español (ponemos este idioma como ejemplo) y, desde hace varios años, con la llegada de las nuevas plataformas audiovisuales, el catálogo lingüístico se ha ampliado.

¿Que la serie que acaban de estrenar es inglesa y estás aprendiendo ese idioma? Puedes escuchar el original y leer los subtítulos en español. ¿Que la peli de estas navidades es sueca y no entiendes ni papa de lo que te hablan en la versión original? Disfrútala con el doblaje en español.

A pesar de la enorme labor que hacen los traductores y traductoras audiovisuales para que disfrutemos de nuestras pelis y series favoritas en distintas lenguas, hay ciertos mitos que rodean a este sector. Y qué mejor manera de desmentirlo que en nuestro blog y a modo de lista de la compra, como más nos gusta. Acomódate en el sofá, pilla tu cubo de palomitas y descubre 3 mitos sobre la traducción audiovisual.

  1. Si la versión original y los subtítulos no coinciden es que están mal traducidos.

No, mi ciela. La traducción para el doblaje y la traducción para subtitulado son dos cosas muy distintas, ambas con unas pautas muy precisas que los profesionales de la traducción deben seguir. Para el subtitulado es necesario adecuarse al tiempo que el subtítulo aparece en pantalla y cada línea tiene un máximo de caracteres, como ejemplos principales, que condicionan la traducción. A su vez, la traducción para el doblaje se rige en parte por la sincronía labial de los personajes, los tiempos de intervención y el propio discurso. Evidentemente, esto provoca que ambas traducciones varíen y que no suelan coincidir. Además, tampoco se busca que sean iguales, puesto que no es un indicador de la calidad de la traducción del producto audiovisual.

2. Los traductores traducen siempre el título de las películas.

Otro tópico que no nos cansamos de escuchar. Aunque traducimos el contenido audiovisual, además de hacer otras funciones como la transcripción, el pautado, etc., en algunas ocasiones ofrecemos propuestas de traducción para el título de la película. En contadas ocasiones, hay que decir. Normalmente son los estudios quienes proponen un título en español, independientemente de si coinciden con el título original o no. En resumen, a menos de que nos pidan alguna propuesta o que ofrezcamos las nuestras, la última palabra la tendrá el estudio.

3. ¿Tú prefieres subtítulos o doblaje?

No te dejes llevar por esta dualidad tan rotunda. Antes de que te posiciones, consciente o inconscientemente, hay que aclarar que cada uno cumple una función muy específica y está dirigido a un público en concreto, además de que se usa en contextos distintos. A favor del doblaje podemos decir que facilita el acceso al contenido para aquellas personas que no pueden o no quieren leer subtítulos. Por una parte, el doblaje transmite una sensación de realidad y naturalidad, que hace que parezca como si la película estuviera rodada en tu idioma. Es un proceso en el que participan muchos profesionales (traductores, ajustadores, actores y actrices de doblaje, técnicos de sonido…) y por eso es más costoso y solemos verlo más en grandes productoras, cadenas de televisión, plataformas de streaming y estrenos de cine.

Por otro lado, los subtítulos te permiten escuchar las voces originales de tus actores y actrices preferidos sin perderte los matices de su interpretación original. También cabe destacar que en el aprendizaje de idiomas puede servir para poner en práctica la escucha del idioma que se está estudiando, «entrenar el oído» como solemos decir. Evidentemente, el subtitulado es un medio más barato de producir porque implica a menos personas, es más rápido y la distribución es más sencilla. Se utiliza más cuando, por motivos económicos o de tiempo, no se puede o no se quiere recurrir al doblaje. Así, solemos ver más subtítulos en lenguas minoritarias y en festivales de cine, por ejemplo, donde el montaje final de la película a veces llega el mismo día en que se estrena. En conclusión, no hay una que sea mejor que la otra ni resultan polos opuestos. Todo lo contario. Dependiendo del objetivo o del contexto en que lo veamos nos decantaremos por una forma u otra.

¿Ha sido duro leer estos 3 mitos? ¿Antes de conocer la traducción audiovisual pensabas así? ¡Con tranquilidad, que no vamos a pasarte el polígrafo! Como en muchas otras profesiones, el desconocimiento puede generar cierta desinformación y esto mismo ocurre con nuestro sector.

Sigamos dando a conocer nuestra profesión para evitar que proliferen estos mitos.

¡Hasta la próxima entrada!

Emprendimiento para traductores

Foto de Dayne Topkin en Unsplash

Cuando hablamos de emprendimiento podemos abarcar muchos factores que debemos tener en cuenta al plantearnos por dónde empezar. Por eso, vamos a enumerar varios pasos esenciales:

  1. Define tu trayectoria y tus especialidades

De nada sirve ir dando palos de ciego cuando hemos terminado nuestros estudios y no sabemos hacia dónde tirar. Estudia tu situación y decide si quieres trabajar por cuenta ajena o como profesional independiente. Parece una tontería, pero conocer qué es lo que quieres o qué es lo más te conviene puede ahorrarte mucho tiempo.

Si ya hemos decidido esto, piensa en qué ámbitos te gustaría trabajar (¿eres más de traducción jurídica o se te da mejor y te gusta la biosanitaria? ¿Prefieres el ámbito académico o quieres trabajar en esa agencia? Dependiendo de tus gustos podrás definir mejor a qué especialidades dirigirte y, con dirigirte, no referimos a estudiar y ampliar tus conocimientos sobre este campo o para enfocar tu búsqueda de mercado. ¡Haz una lista para tenerlo presente!

2. Prepara toda la artillería: la «documentación»

Antes de enviar correos por diestro y siniestro, es muy importante que tengas todos los documentos que suelen pedir para contactar con tus clientes/empleadores. Estos documentos suelen ser el CV (si no sabes muy bien cómo hacerlo, aquí puedes averiguarlo), un portfolio donde se especifique detalladamente todo el trabajo que has hecho hasta el momento y una carta de presentación (no lo piden en todos sitios, pero está bien tenerla por si es el caso).

3. Base de datos: la mejor aliada

¿Seguro que puedes acordarte de todas las empresas con las que te has puesto en contacto? ¡Imposible! Nadie puede acordarse de tantas empresas, datos y teléfonos. Por eso, qué mejor forma de acordarse que recopilando todo en una base de datos. ¡Que no cunda el pánico! Puedes hacerla directamente en una hoja de Excel, así será práctica y útil (que de eso se trata). Allí tendrás un registro exhaustivo de tus posibles clientes, las empresas con las que has contactado, si te han respondido o no, la fecha de la última vez que te pusiste en contacto con ellos, etc. Todo a tu gusto y adaptado a tus necesidades, ¿suena bien, verdad?

4. Asociarse para estar en comunidad

Se dice por ahí que la profesión de la traducción es algo solitaria (que desde aquí lo desmitificamos), pero si perteneces a una asociación vas a tener más compañeros/as que están en la misma situación que tú. Formar parte de una asociación te permite conocer más aspectos de la profesión, te ayudan con temas fiscales e incluso hay listas de distribución. Dependiendo del sector de la traducción al que te dediques te puedes asociar a una o a otra. ¿Las principales? En España tenemos a Asetrad, ATRAE, ACE Traductores y UniCo. Hay muchas más, pero de esto ya hablaremos en otra ocasión.

5. Fiscalidad

Emprender significa invertir y conocer muy bien los números para que no perder dinero; por eso, te recomendamos que estés al tanto de cuáles son las vías fiscales por las que debes tirar para trabajar legalmente. Evidentemente, si trabajas por cuenta ajena no tienes por qué preocuparte tanto, ya que la agencia o empresa para la que trabajas se encarga por ti, pero, si por el contrario, eres profesional independiente tendrás que gestionarlo todo tú. Si no te atreves porque los números no son lo tuyo, te recomendamos que delegues en la figura de un gestor/a financiero/a para llevar todo el papeleo con Hacienda y la Seguridad Social, así como con las declaraciones de la renta y las trimestrales. Nada mejor que tener una asesoría con un profesional para que nos guíe en nuestro camino como profesionales.

¿Mucha información de golpe, no? Tranquilidad. Emprender es un camino lleno de baches, pero también de aprendizajes y superación. Todo lleva su tiempo, pero estamos seguros de que lo conseguirás. ¡Mucho ánimo y esperamos que te haya servido esta información!

¡Hasta la próxima entrada!

10 #ISTRADCONSEJOS PARA UN CV DE TRADUCCIÓN

Ay los CV… ¡Qué documentos más difíciles de redactar! Que no hay que añadir foto, que sí hay que añadir foto, que tiene que ser corporativo, pero original y que desmarque… «Mira, yo no tengo ni idea», nos dirás.

Crear y redactar un CV es mucho más complicado de lo que parece, lo sabemos. Son muchos los factores que hay que tener en cuenta para que destaques entre la lista interminable de currículums y, además, lo adaptes al sector de la traducción. Por eso, queremos darte 10 #ISTRADCONSEJOS para crear tu CV traductoril.

  1. No escribas la Biblia

Un CV se caracteriza por ser un documento práctico y resumido de tu historial laboral y académico. De un simple vistazo, debes comunicar los aspectos básicos que intentas transmitir a tu cliente o a tu futura jefa y mucho contenido provocará el efecto contrario. Lo ideal sería una o dos páginas. Intenta ordenar previamente las secciones que incluirás para que la información quede bien situada y quepa todo lo que quieras poner.

2. Lo esencial NO es invisible a los ojos

La famosa cita de El Principito no funciona muy bien para crear nuestro CV perfecto. La imagen que da tu CV nada más abrirlo determinará el interés que mostrará la persona en leer su contenido. Ya se ha quedado anticuado utilizar Word para el diseño, pásate a Canva si aún no lo has hecho. Tienes muchas plantillas y colores con los que jugar.

Depende del sector al que te dirijas, atrévete con un diseño que destaque. Por ejemplo, si eres traductora de videojuegos puedes crear un CV con un diseño gamer; si, por el contrario, eres traductor de cómics puedes presentar toda tu trayectoria a través de viñetas. ¡Estos detalles ganan muchos puntos!

3. ¡Lenguas de trabajo a la vista!

Es muy importante que se divise a qué lenguas traduces. No es lo mismo localizar rápidamente las combinaciones lingüísticas de los posibles candidatos que tener que leer todo el documento para saberlo. Piensa como un gestor de proyectos y acertarás. Por eso, te recomendamos que siempre escribas tu nombre y debajo, si puede ser, tu combinación lingüística.

4. ¿Quieres ser una modelo de Velázquez o no?

El ser modelo o no es una cuestión sumamente personal, al igual que elegir poner una foto en el currículum. Dependiendo de tu gusto, te animamos a hacerlo (eso sí, debe ser una foto profesional), pero antes te recomendamos que investigues cuál es la tendencia en el país donde tienes pensado mandar tu CV.

Generalmente, en España solemos añadirla, pero en otros países se tiende a no incluirla por motivos de discriminación. Como en nuestros textos, es importante conocer la cultura laboral del país y saber cuáles son las costumbres.

5. Idiomas, querida

Bueno, idiomas ya sabes si eres traductora, pero lo importante es disponer de tu CV en esas mismas lenguas. ¿Quién no te dice que necesites enviarlo a otro país? Mantén tu currículum siempre actualizado y tradúcelo a tus lenguas de trabajo. ¡Ojo! Aunque no trabajes con la lengua inglesa, te recomendamos tener el CV siempre en inglés, ya que muchas empresas, sean de donde sean, piden toda la documentación en este idioma para unificar los perfiles profesionales. ¡Nunca está de más!

6. Estrategias en el campo de la traducción

Como si de un juego de estrategia se tratara, tienes que jugar bien tus cartas para poner en valor todas tus experiencias profesionales.

Si ya has tenido varias oportunidades es conveniente incluir las más relevantes y afines al puesto al que aspiras o, simplemente, destacar las aptitudes que te ayudaron a conseguir el puesto. Esto te ayudará a mostrar tu lado más profesional en el sector de la traducción, por ejemplo.

Si, por el contrario, no has tenido aún la oportunidad de trabajar, puedes centrarte en algún voluntariado en el que hayas participado, incluye todos los períodos de prácticas o cualquier puesto que tenga algo de relación. ¡No te agobies si tienes poca experiencia! No todas las empresas buscan a alguien con mucha experiencia, si no que valoran más la actitud.

7. PDF o Word… esa es la cuestión

A estas alturas Word puede ocasionarte bastantes problemas de maquetación si hablamos de un CV descargado a través de alguna plantilla. Definitivamente, PDF te permite guardar el formato tal y como lo diseñaste y no perderá la calidad de la maquetación, pero… ¡eso no es todo!

Si quieres destacar no sirve de nada que tu archivo se llame «CV_español.pdf» o algo por el estilo. Para que te localicen fácilmente entre la lista interminable de currículums, hay que incluir la información más relevante en el nombre del archivo. Algunos ejemplos pueden ser:

CV_Nombre_Combinaciónlingüística: CV_Alicia_EN-FR

CV_NombreApellidos_Traductora_Combinaciónlingüística: CV_AliciaPérez_Traductora_EN-FR

Seguro que tu cliente o PM lo agradecerá.

8. No eres tú, es tu ortografía

No tiene mucho sentido ser profesional del lenguaje y tener fallos ortográficos, ¿verdad? Efectivamente, quizás el problema en esta cuestión es tener mil ojos cuando vayas a enviar tu currículum porque, si hay errores, la ortografía te cerrará varias puertas profesionales.

Las erratas son nuestras archienemigas y, por ello, no puedes invitarlas a dar un paseo entre las líneas de tus documentos. Ortografía y puntuación deben ser impecables.

9. Muestra tu poder

Así es. En estos tiempos, estar desactualizado no está de moda, y más en el campo de la traducción. Conocer distintos software traductoriles es toda una ventaja y hay que presumir de ello en el CV. Te recomendamos que reserves un pequeño espacio para incluir todas las herramientas que manejes, también las de gestión o incluso las redes sociales. Todas estas opciones demostrarán distintas facetas a tus posibles clientes o empleadores y tendrás un perfil mucho más atractivo.

10. Los 3 casos del CV

Cuando se empieza en el mundo profesional, cada persona tiene una trayectoria diferente. Por eso, nos pueden asaltar las dudas e inseguridades cuando creamos nuestro CV. Podemos encontrarnos ante un currículum muy vacío o, por el contrario, muy lleno. Por este motivo, es necesario conocer que podemos redactarlo en función de lo que más nos convenga.

Por ejemplo, si eres de los que no tiene mucha experiencia profesional y aspiras a un puesto lo mejor es que te enfoques en un tipo de CV por competencias, así podrás incluir toda tu formación y aptitudes profesionales y personales que te caracterizan para llamar la atención.

Si quieres seguir el método habitual, tu CV tendrá que ser cronológico. Es el más utilizado, ya que incluye la formación y las experiencias profesionales más relevantes.

Finalmente, si crees que es importante destacar tus aptitudes sin  dejar de mostrar todo lo que has conseguido hasta el momento, lo tuyo es un CV mixto, pues combina las funciones principales de los CV por competencias y cronológico.

Sigue estos consejos para crear o mejorar tu CV, ¡esperamos que te sean de ayuda!