Posedición ¿aliada o enemiga?

Foto de Kenny Eliason en Unsplash

En los tiempos que corren, la productividad, la resolución y la producción están a la orden del día. En un mundo que cambia incesantemente y en el que la inmediatez brilla por sí misma, los tiempos de entrega y los objetivos que cumplir son cada vez más ajustados, pero la producción debe ser la misma. ¿Complicado, verdad? En muchos sectores han automatizado muchos procesos, en otros se han informatizado y se han simplificado los procesos por inteligencia artificial. En nuestro sector, la traducción, se implementó la posedición.

¿Qué es la posedición o el post-editing?

La posedición es un proceso en el que una máquina, un ordenador, «traduce» y luego un traductor humano edita esa traducción previa para corregir los fallos e incongruencias y convertirlo en un texto con la calidad requerida.

¿Sabías que hay dos tipos?

  • Posedición rápida (light): el traductor (poseditor) realiza el mínimo de correcciones o modificaciones a la traducción generada por el sistema de traducción automática (TA). Solo se emplea este tipo de posedición cuando necesitamos entender la idea o el significado general del texto y no requiere un alto nivel de corrección formal. Los textos que pasan por este proceso son para uso interno y no se van a publicar. Además, en la posedición rápida no se tratan cuestiones estilísticas o de formato, solo se corrigen los errores más graves para que el texto sea comprensible.

  • Posedición completa (full): al igual que la posedición rápida, este tipo de posedición se aplica a traducciones generadas por sistemas de TA. La diferencia con la posedición rápida es que aquí el traductor corrige más concienzudamente el estilo, los errores ortotipográficos y de traducción. Se emplea cuando los textos van a publicarse o cuando estos requieren un nivel de calidad similar al de una traducción hecha por un humano. Esto quiere decir que se tendrán que utilizar distintas guías de estilo, memorias de traducción, glosarios y documentos de referencia para que la traducción cumpla con los estándares de calidad correspondientes.

La posedición es una modalidad aplicable a determinados tipos de encargo y de textos. Normalmente, no se aplica a la traducción de textos de carácter artístico o creativo como los textos audiovisuales, de marketing o publicidad, literarios, etc.

En nuestro Máster en Traducción y Nuevas Tecnologías: Localización de Productos Multimedia aprendemos en qué consiste la posedición y cuál es su alcance y relevancia en el sector de la localización hoy en día.

¿Qué opinas sobre esta modalidad? ¡Te leemos!

La organización: esencial para todo profesional

Cuando nos convertimos en traductores y traductoras profesionales tenemos a nuestra disposición todas las pautas y conocimientos para desarrollar nuestro trabajo: sabemos cuál es el proceso que debe seguir una traducción, contactamos con los clientes y buscamos la mejor manera de prosperar con nuestro incipiente negocio. Pero poco se habla de la productividad y la organización que debemos seguir para que todo salga adelante.

Se oye por ahí que para ser eficaz, profesionalmente hablando, (y sobre todo si realizamos una actividad laboral autónoma o ejercemos como profesionales independientes) es esencial saber organizarse y llevar un control de todo, como si fuera un superpoder imprescindible. Pues sí, por la cuenta que nos trae. Ser freelance no es tarea fácil porque, además del propio trabajo, tendremos que afrontar muchas responsabilidades y responder ante ellas.

Por ello, queremos darte una serie de consejos para que optimices tu trabajo, mejore la calidad de tus servicios y, por supuesto, aumente tu rendimiento y productividad.

Tareas pendientes, documentos, correos, notas… ¿Qué hago con tanto lío?

Para organizarnos, qué mejor que una agenda donde puedas apuntar todas las fechas, ideas, reuniones y encargos pendientes.

Si eres más tradicional, te recomendamos que mires agendas de día por hoja y, por supuesto, que se ajuste más a tus necesidades y a tus gustos. ¡Seguro que encuentras algo!

Por el contrario, si eres una persona práctica, multitareas y con muchos dispositivos te recomendamos te recomendamos una aplicación en línea con la que puedas controlarlo desde cualquier lado y en cualquier circunstancia. Si es lo que buscas, pero no conoces ninguna que pueda ser útil, te recomendamos:

  • Any.do es un gestor de tareas muy completo que incluye calendarios, listas, recordatorios, agenda y planificadores diarios.  Puedes actualizar tus progresos por colores y dividirlos en distintas secciones. ¡Gratuita y muy completa!
  • Todoist es similar a Any.do, aunque aquí podrás jugar mucho más con colores y etiquetas. Eso sí, si te declaras totalmente fan de las gráficas y las estadísticas, esta herramienta te las hará por ti.
  • Hay otras como Notion o Google Calendar. ¡Échales un vistazo para saber cuál es tu alma gemela!

Me distraigo fácilmente y acabo mirando el móvil cada 5 minutos. ¿Qué puedo hacer?

Con tantas tareas y cosas en la cabeza es normal que a veces vayas como pollo sin cabeza y dejes algunas tareas a medias. Otras veces, el estrés, el cansancio o el aburrimiento nos llevan a distraernos con nuestro alrededor o con las redes sociales, nuestro enemigo para la productividad.

La capacidad de atención ronda los 20 minutos seguidos, aunque no es un número exacto ni universal. Cada persona tiene un límite de atención y esto dependerá de tus hábitos. Eso sí, se recomienda un pequeño descanso cada cierto tiempo para evitar la saturación, el agotamiento mental, visual y corporal. Por eso, te recomendamos la extendida técnica pomodoro, método de gestión de tiempo que cronometra 25 minutos para realizar tareas.

Si, por el contrario, trabajar con una cuenta atrás no te impide procrastinar, necesitas Forest, una aplicación en la que plantas un árbol y crece a medida que cumples tu objetivo en el tiempo que te has marcado y sin usar el móvil. Si sales de la aplicación y miras otra (como Instagram, por ejemplo) el tiempo se para y el árbol morirá. ¿Buena técnica, verdad?

Tengo un equipo de trabajo y me cansa enviarles correos, ¿alguna idea?

No digas más, Trello es una buena herramienta de gestión de proyectos (intuitiva y gratis, lo prometemos). A través de un tablero podemos ir añadiendo tareas, participantes, compartir el progreso e incluso etiquetar a los participantes.

Toggl es otro ejemplo de herramienta para gestionar proyectos. Con ella podrás registrar las tareas en la que trabajas, cronometrarlas, asignar proyectos y clientes. ¡Muy sencillo!

En definitiva, si hay algo en lo que debemos prestar atención cuando proyectamos unos objetivos como autónomas es la productividad. En función de esta podremos aceptar más proyectos o tener mayor calidad de vida, sufrir menos cacaos mentales y simplificarnos la vida. ¡Todo ventajas!

¿Conocías alguna de estas herramientas?  ¡Cuéntanos por redes sociales!